2008/11/01

Discurso pronunciado en el Römerberg contra la legislación de emergencia (1)


Hans-Jürgen Krahl entonces miembro de la directiva del SDS pronunció este discurso en Frankfurt, en el Römerberg, durante el transcurso de una manifestación en contra de la legislación de emergencia convocada en la víspera del tercer debate parlamentario el 27 de mayo de 1968.

La democracia alemana está a punto de ser liquidada con las leyes de emergencia que esperan ser definitivamente aprobadas. Pese a las masivas protestas por parte de obreros y estudiantes, pese a las masivas manifestaciones de la oposición extraparlamentaria en estos últimos años, este estado y sus diputados están decididos a liquidar las últimas y más modestas pretensiones democráticas de este país. Contra todos aquellos -obreros y estudiantes- que osen representar en primera persona sus propios intereses, la acción del poder estatal podrá ser ejercida legalmente a través de la coerción y del terror. Frente a esta amenaza en las fábricas, en las universidades y en las escuelas, desde el día del segundo debate parlamentario se ha manifestado una primera ola de huelgas que demuestran la voluntad de resistencia que está viva entre la población.
(...)

2008/10/01

El episodio de Tegeler Weg

El hecho que provocó una división profunda en las filas de la APO aconteció en el otoño de 1968 con el conflicto o la batalla de Tegeler Weg entre manifestantes y policía.

El 4 de noviembre de 1968, por razones bastante marginales, durante el enésimo enfrentamiento entre los manifestantes y la policía, los manifestantes pasaron por primera vez al contraatque, al uso inmediato de la violencia. No quiero decir que la violencia no hubiera sido utilizada hasta ese día. Violencia por parte del movimiento se produjo, sin duda alguna, despues del atentado a Rudi Dutschke. Pero se trataba de una violencia que discrimanaba. En los disturbios de Semana Santa del 68, inmediatamente después del atentado, fueron incendiados decenas de vehículos del editor Springer (símbolo de la derecha) y fueron destruidas sus agencias de noticias. La violencia, sin embargo, se utilizaba "contra las cosas" (Gewalt gegen Sachen) y como tal era legítima, en oposición a la violencia contra las personas, considerada ilegítima. Esto determinó un comportamiento pasivo, más bien victimista, frente a las duras intervenciones de la policía. El 4 de noviembre del 68,la revuelta, en vez de dejarse "cargar", trató de cargar. Lo que contribuyó a provocar este salto cualitativo fue una serie de coincidencias casuales pero significativas. Los estudiantes consiguieron fundirse con un grupo de jóvenes proletarios en paro que, por primera vez, participaban en una manifestación de caracter político. El uso de la violencia "contra las personas" no fue una invención de los estudiantes, sino la "invención reinventada" del proletariado que, como se sabe, se relaciona con la violencia de forma sustancialmente diversa respecto a la aproximación moral de matriz burguesa.

El 4 de noviembre del 68 confirmó la primacía de la política de clase, el tercermundismo pasó a un segundo plano, pero determinó la ruptura de la APO; o, para ser más precisos, la ruptura definitiva entre las dos corrientes principales, entre las dos líneas estratégicas en relación a la cuestión del Estado, aunque la perspectiva anticapitalista fuese compartida por ambas.

Por un lado, se pasó de la oposición extraparlamentaria a la oposición extrainstitucional. La crítica radical de las instituciones se transformó en estrategia, en una concepción global que rechazaba toda posibilidad de un uso alternativo de las instituciones estatales y del mismo Estado de Derecho. Los procesos y los movimientos emancipatorios debían buscar una vía propia fuera del orden constituido y esto significaba, también, más allá de la Constitución. Entrar en las instituciones quería decir integrarse en el sistema, convertirse en parte funcional del mismo y por tanto perder toda connotación revolucionaria o innovadora. El hecho de que el Tegeler Weg se convirtiese en el punto de partida, y simultáneamente en el símbolo, demuestra como con base a estas posiciones hubiera mucha euforia, teóricamente sostenible haciendo referencia a Marx: "Las instituciones serán siempre más fuertes que la buena voluntad de las personas". Y, por qué no decirlo, cierto triunfalismo. En un cartel se podía leer: "Hemos mostrado a los trabajadores que se puede provocar la huída de la policía" y "Podemos desetablizar definitivamente el orden".

(...)

Johannes Agnoli en su artículo "El 68 alemán", y dentro del libro "1968, el mundo pudo cambiar de base".

2008/09/05

Vietnam y los alemanes 2

Quienes practican la discusión con las porras de goma, quienes impiden la información acerca del contenido de las diferencias de opinión, quienes ocultan a la población los hechos que documentan el carácter de la guerra norteamericana en el Vietnam, de modo que para la mayoría de la población los manifestantes tienen que aparecer como unos verdaderos idiotas, todos ellos convierten la democracia en un estado policíaco, y a los ciudadanos en súbditos obedientes.

Vietnam y los alemanes 1

El 21 de octubre (1967) han lanzado con cohetes al territorio de los cuarteles norteamericanos de Berlín octavillas en las que se exhortaba a los soldados a no dejarse mandar al Vietnam, sino desertar. Este método de agitación es temerario, y tiene una punta de ilegalidad. Con él se trata de salvar mujeres y niños, cosechas e industrias, personas. Los que tienen el valor suficiente para recurrir a esos métodos de trabajo de oposición tienen también, evidentemente, voluntad de eficacia. Hay que reflexionar sobre ello.

Estado de emergencia -lucha de clases 2

Diez años de oposición a la legislación de emergencia y todavía no está claro, todavía no se ha entendido que sólo formalmente es esto una disputa sobre la Constitución, que sólo formalmente es algo dirimible por juristas y expertos. Apenas se ha entendido que la legislación de emergencia es el ataque general de los propietarios de la sociedad contra la democracia política, el ataque generalizado de los dominantes a los dominados, de la clase dominante contra todos los que no son beneficiarios del sistema.
(...)
Hemos defendido la democracia política, en vez de atacar a los poderes sociales, las asociaciones de empresarios, junto con sus dependencias en el Estado y la sociedad misma. Hemos sostenido en alto la Constitución en vez de ocuparnos de que se crearan los presupuestos socioeconómicos de la conservación y la ampliación de esa democracia. Hemos argumentado contra las leyes de emergencia, en vez de luchar contra la fuerza de las grandes compañías, contra la expansión del trust Springer, o, por lo menos, por una codecisión radical y amplia en la empresa.

Estado de emergencia -lucha de clases 1

EL objetivo es la democratización del estado y la sociedad. La lucha contra las leyes de emergencia es sólo un medio entre otros para alcanzar ese objetivo, o sea, para arrebatar el poder a los dictadores del estado y de la sociedad. Pero eso no se consigue dedicándose sólo a resistirse a que pasen a la gente de las celdas grandes a las de castigo, olvidándose de preparar la evasión.

Contraviolencia

Los estudiantes, ciertamente, han comprendido mediante experiencias amargas (…) que no pueden imponer todo eso fácil y versallescamente, sino sólo con rigor y con jaleo. Han comprendido que las formas solemnes y el orden docente no dejan sitio para los contenidos críticos y las discusiones democráticas si antes no se quiebran dolorosamente, y que no es posible ahorrar a algunos profesores ciertas experiencias amargas, ya que ellos no están dispuestos de otro modo a aceptar la discusión.

De la protesta a la resistencia

“Si digo que tal y cual cosas no me gustan estoy protestando. Si me preocupo además de que eso que no me gusta no vuelva a ocurrir, estoy resistiendo. Protesto cuando digo que no sigo colaborando. Resisto cuando me ocupo de que tampoco los demás colaboren”.

Napalm y pudding 2

Conseguir titulares ante los consulados norteamericanos con pudding y discusiones, confetti, caramelos, yogures y huevos, sin ser más que pequeños grupos, no es aventurismo, sino ingenio. Pero las porras de la policía, las detenciones precipitadas y las medidas administrativas dan ya un anticipo de lo que se va a legalizar con las leyes de emergencia. Los estudiantes han conseguido, con sus manifestaciones por el Vietnam, palpar un poco la robustez de la democracia alemana federal, y resulta que es podredumbre.

Napalm y pudding 1

Porque lo criminal no es lanzar bombas de napalm contra mujeres, niños y viejos, sino protestar contra esas bombas. Lo criminal no es la destrucción de cosechas vitales, destrucción que significa para millones de personas el hambre y la muerte; lo criminal es protestar contra eso. Lo criminal no es la destrucción de cosechas vitales, destrucción que significa para millones de personas el hambre y la muerte; lo criminal es protestar contra eso. Lo criminal no es destruir a bombazos centrales eléctricas, hospitales de leprosos, escuelas y diques, sino protestar contra eso. Lo criminal no son el terror y la tortura practicados por las special forces, sino protestar contra eso. Lo antidemocrático no es la represión de la voluntad libre en Vietnam del Sur, la prohibición de periódicos, la persecución de los budistas, sino la protesta contra eso en un país “libre”. Se considera que no es fino tirotear a los políticos con natillas y requesón, pero que es fino recibir solemnemente a políticos que mandan borrar aldeas del mapa y bombardear grandes ciudades.

El incendio de unos grandes almacenes

…es una conclusión lo que ha dicho Fritz Teufel en la conferencia de delegados del SDS: “Siempre es mejor quemar unos grandes almacenes que tener unos grandes almacenes”

2008/09/03

Rudi Dutschke y la lucha armada (Parte II)


El segundo episodio se desarrolló igualmente en febrero de 1968, en Berlín occidental. Tal y como relata la mujer de Dutschke, Gretchen Klotz-Dutschke, en la biografía publicada en 1996, en víspera del congreso internacional de Vietnam recibieron la visita de Giangiacomo Feltrinelli que portaba un cargamento de dinamita. Y en la misma noche el matrimonio Dutschke transportó los explosivos con el carrito de su hijo, llevando también al bebé dormido, a la casa del abogado y cantautor Franz Josef Degenhardt. Poco antes de morir, Dutschke confirmó este transporte que llevaron a cabo. Sin embargo, ante periodistas italianos afirmó que con la dinamita no se perseguían actos terroristas como los de la RAF, sino que más bien se trataba de “violencia contra cosas, pero no violencia contra personas”. Kraushaar afirma que este era el máximo principio de Dutschke. Para reforzar esta afirmación Kraushaar recurre a una entrevista mantenida con Dutschke, en la que éste proclama: “Solamente conocemos un tipo de terror – este es, el terror en contra de las maquinarias inhumanas”. Por otra parte, Kraushaar añade que Dutschke abogaba por ejercer la violencia en contra de los poderosos de los sistemas tiránicos. Después de la visita del Sha de Persia en la RFA dijo, a modo de ejemplo, que el hecho de no haber sido asesinado el Sha por los opositores a su régimen durante su estancia en Alemania, es una “signo de la falta de nivel de nuestra lucha llevada a cabo hasta ahora”.
Hasta donde estaba dispuesto a utilizar la violencia para la consecución de sus objetivos e ideas se muestra, para Kraushaar, en una entrevista de Dutschke con “Stern-TV” en la primavera de 1968. Dutschke afirma que no se estremece de horror ante al uso de la violencia, en el caso que “las pandillas y oligopolios que están en el poder en la República federal no estén por la labor de trazar un camino independiente de la OTAN”. (…)
Es muy interesante el rol de Dutschke en el contexto del Instituto Internacional de Información e Investigación (Internacionales Nachrichten- und Forschungsinstitut, INFI), financiado por Feltrinelli y Peter Weiss. Sobre las actividades del INFI hasta ahora solo se conocen testimonios verbales. Además de Dutschke y Gaston Salvatore, también participaban activamente en el INFI Georg von Rauch, Bommi Baumann y Günter Langer, que más tarde formarían parte de los rebeldes del hachís (movimiento 2 de junio). Entre otras, se dice que en el INFI se planificó en 1969 el atentado de bomba, fallido, contra el presidente norteamericano Richard Nixon durante su visita de presentación en Berlín. Kraushaar menciona en este punto que por entonces Dutschke “ya no se encontraba en Berlín occidental”.
Además de los en parte ya mencionados y publicados textos, diarios y biografías de Rudi Dutschke, se pueden encontrar en el archivo del instituto para la investigación social de Hamburgo apuntes manuscritos y sin elaborar de material que ha dejado Dutschke. Kraushaar confirma que entre ese material se encuentran también textos que tienen que ver con concepciones de la lucha armada. En esos apuntes Dutschke se dedica a la aclaración de sus concepciones teórico-revolucionarias. Constata que “la teoría de la revolución permanente, desarrollada por Mao Tse-Tung en base a los fundamentos de Marx, Lenin y Trotzki, y desarrollada posteriormente por Ho-chi-Minh, Giap, Ché Guevara y F. Fanon, debe ser entendida como un sistema de las transiciones correctas para la abolición del hombre en sufrimiento, deformado por el pasado, de camino a la disolución y eliminación del poder del hombre sobre el hombre”. Junto con estos apuntes, Kraushaar ha podido leer otros del 19 de noviembre de 1967 que se centran en la provocación de incendios como instrumento político. Bajo el concepto clave “acciones de Fritz”, Dutschke enumera, entre otros, “Incendio del palacio de justicia de Viena en 1926”, así como “Llamamiento a prender fuego al palacio de justicia de Berlín – firmado por famosos (¡incluso por mi!)”. Kraushaar entiende que aquí se refería a un llamamiento a manifestarse ante la corte criminal de Moabit. Es allí donde se pretendía juzgar a Fritz Teufel, supuestamente por haber lanzado unas piedras, mientras que Kurras, el jefe de la brigada criminal, que asesinó a Benno Ohnesorg fue absuelto. El 23 de noviembre de 1967, es decir, cuatro días después de haber escrito Dutschke sus apuntes respecto a las “acciones Fritz”, en una ponencia se refiere a los acontecimientos que tuvieron lugar en 1926 cuando fue incendiado el palacio de justicia en Viena, “cuando, al igual que ahora, allí se llevaban a cabo procesos políticos de terror” y 5000 manifestantes impidieron a los bomberos apagar el fuego. Dutschke exigía una acción de este tipo en el caso de que Fritz Teufel fuera condenado. Añade además que “llevamos a cabo acciones que están más allá del derecho vigente”. La consecuencia que sustrae Kraushaar de estas palabras es que por entonces no había nadie que se pudiera comparar con Dutschke que persiguiera con tal vehemencia acciones ilegales y que las intentara justificar.
(…)

La revolución es un levantamiento, un acto de violencia, mediante el cual una clase derroca a la otra”.
(…)

Estamos a favor de la abolición de la guerra, no queremos la guerra, pero la guerra solo puede ser eliminada mediante la guerra: quien no quiere fusil, tiene que echar mano de fusil”.

Extracto de “Wolfgang Kraushaar (2005), Rudi Dutschke und der bewaffnete Kampf (Rudi Dutschke y la lucha armada) en Rudi Dutschke, Andreas Baader und die RAF (Rudi Dutsche, Andreas Baader y la RAF), Hamburgo, por Andreas Klockenbrink

Rudi Dutschke y la lucha armada (Parte I)


Según Kraushaar, Rudi Dutschke entendía la violencia como una consecuencia del sistema capitalista. Para Dutschke, el capitalismo era un resultado del estado autoritario al que le es inherente una tendencia fascista. La violencia se manifiesta en la totalidad del sistema de las instituciones sociales. En base a esto, Dutschke entendió como una tarea el hacer visible y dar a conocer el peligro latente mediante “acciones directas”. Los ataques emprendidos en contra de instituciones políticas y judiciales, entre otras, abarcarían desde “manifestaciones abiertas y no violentas hasta formas de acción conspirativas”.
Dutschke se definía a sí mismo como revolucionario cuya finalidad era la abolición total de la sociedad de clases, si fuera necesario, incluso mediante la lucha armada. Para reforzar su afirmación, Kraushaar se refiere a la introducción de “Cartas a Rudi D.” en las que se habla que “la alternativa a la violencia del poder (…)” es “la contraviolencia ascendente”, y que es necesario “originar el conflicto en un solo lugar y en un determinado momento, donde el enemigo se muestre especialmente débil”.
Según Kraushaar, Dutschke muestra un primer reconocimiento público respecto a la utilización de la lucha armada en 1967 con ocasión de la conferencia de delegados del SDS celebrada en Frankfurt. Junto a su compañero de lucha y miembro del SDS, Hans-Jürgen Krahl, Rudi Dutschke pronuncia bajo la bandera del Vietcong la “ponencia sobre la organización” en el colegio mayor de la universidad, en la que proclama: “la ‘propaganda de los tiros’ (Ché) en el ‘tercer mundo’ tiene que ser completada por la ‘propaganda de la acción’ en las metrópolis que hace histórica una urbanización de las actividades de guerrilla rurales. El guerrillero de cuidad es el organizador de la irregularidad primordial como destrucción del sistema de las instituciones represivas.” La “ponencia sobre la organización” debe ser entendida, pues, como un llamamiento público a la “guerrilla urbana” que no retrocede ante la utilización de la violencia abierta. Con esto, Rudi Dutschke es el que utiliza por primera vez el concepto de guerrilla urbana en el espacio germanoparlante; su propósito es emplearla como “guerrilla de sabotaje y de no aceptación”.
En 2002 apareció otro documento en el que Dutschke hace un llamamiento por la creación de la guerrilla urbana. Este documento empieza por una carta de Rudi Dutschke dirigida a Dieter Kunzelmann en 1966 y en la que escribe: “acciones más duras y coordinadas se deben adaptar a las escalada americana (…) La mierda de yanquis no nos dejarán mucho más tiempo.” Después de que Dutschke participara en una acción nocturna de pegada de carteles bajo el lema “Yanquis fuera de Vietnam” y que llevó al arresto de varios de los participantes, parte del SDS mostró su descontento ya que según su punto de vista, esa acción ilegal era “incompatible con la política de Vietnam del SDS”. Dutschke defendió su empeño en la siguiente reunión insistiendo en que había que apoyar “principalmente manifestaciones y acciones ilegales”.
Según Lönnendonker y Staadt, Dutschke había diseñado ya en 1966 la teoría para la formación de una guerrilla urbana. En su “Teoría foquista en el ‘tercer mundo’ y su nueva determinación en las metrópolis”, Dutschke describe la aplicación de teoría de la guerrilla de Ché Guevara a Berlín occidental. Dutschke dice que la universidad conforma un “foco”, desde el que “minúsculas unidades guerrilleras homogéneas” empezarían la “larga marcha a través de las instituciones”. La “fase de insurrección de la revolución” se iniciaría desde la universidad con ayuda del aparato militar urbano. Los “grupos T. y Son.”, que Dutschke no llega a definir con más precisión, deberían pasar entonces a la “contraofensiva”. Dutschke en este documento habla explícitamente sobre la creación de una guerrilla urbana conspirativa, compuesta por pequeños grupos integrados por cuatro a seis combatientes.
Además Kraushaar menciona dos “episodios dinamiteros” de Rudi Dutschke. Tal y como puso por escrito Bahman Nirumand, iraní y crítico del régimen del Sha, en sus recuerdos sobre Alemania, publicados en 1989, Dutschke y él habían planificado un atentado con bomba contra una torre de transmisión del American Forces Network (AFN). Sin embargo, fue un intento frustrado, ya que Dutschke y Nirumand fueron parados por la policía en el aeropuerto de Frankfurt, y al no querer dar información sobre el motivo de su estancia en aquella ciudad, se los llevaron detenidos. Nirumand cuenta también, que Dutschke consiguió que la policía, que no sospechaba nada, le dejara guardar el equipaje de viaje repleto de explosivos en una consigna. Aunque después del interrogatorio pudieran recuperar el equipaje, el plan que tenían de entregar los explosivos a un amigo en la ciudad de Sarrebruck fracasó.
Extracto de “Wolfgang Kraushaar (2005), Rudi Dutschke und der bewaffnete Kampf (Rudi Dutschke y la lucha armada) en Rudi Dutschke, Andreas Baader und die RAF (Rudi Dutsche, Andreas Baader y la RAF), Hamburgo, por Andreas Klockenbrink

2008/08/08

Consecuencias francesas de la represión en Alemania y 3


Pero es otro acontecimiento el que va a provocar, un gran día, el surgimiento del movimiento autónomo. El 5 de septiembre, el presidente de la patronal alemana, Hans Martin Schleyer, es secuestrado por la Fracción del Ejército Rojo. La RAF exige un intercambio con sus militantes encarcelados. El 13 de octubre, un comando palestino secuestra un avión de Lufthansa con todos los pasajeros como apoyo a las reivindicaciones de la RAF. En la noche del 17 al 18 de octubre, las autoridades alemanas ponen fin al secuestro, y anuncian a la mañana siguiente el “suicidio” de tres militantes de la RAF (Andreas Baader, Gudrun Ensslin y Jan-CarlRaspe) en la prisión de Stammheim. Para los militantes de extrema izquierda, estos tres prisioneros han sido asesinados. La edición del martes 18 del rotativo Libération ha sido entonces impresa demasiado pronto como para tener en cuenta los hechos de esa noche. En este número, el periódico oficializa su ruptura con el movimiento revolucionario al condenar la acción de la RAF. En portada aparece: « RAF-RFA: la guerra de dos monstruos». Al siguiente día, la RAF anuncia entonces la muerte de Hans Martin Schleyer. El miércoles 19 de octubre, se organiza en París una reunión de autónomos en la que se juntan 70 personas. El jueves 20, nuevamente se reúnen y esta vez son 100. La muerte de los militantes de la RAF es un choc para muchos. Se trata pues de organizar de inmediato una movilización ese mismo viernes por la tarde. La policía impide la reunión: 300 personas son arrestadas. El sábado, 200 autónomos se dan cita en la Universidad de Vincennes. Los autónomos consideran una traición la condena realizada por Libération. Este periódico surgido del movimiento maoísta venía siendo percibido hasta ese momento por muchos militantes de extrema izquierda como el periódico oficial del movimiento revolucionario: muchos militantes, incluso los futuros autónomos, habían participado en su aparición en 1973 por medio de suscripciones. La mayoría de los grupos de extrema izquierda tenían entonces por costumbre publicar sus comunicados en el diario, que se pretendía autogestionado y escrito en parte por sus lectores. Pero desde 1973, los periodistas de Libération venían evolucionando, abandonando progresivamente sus referencias revolucionarias terminando por formar un periódico de corte clásico. En 1977, muchos militantes de extrema izquierda rechazan esta evolución del periódico, al que consideran aún como suyo. Por todas estas razones, los autónomos ocupan los locales de Libération el domingo 23 de octubre y exigen poder publicar una página, manera ésta de poder contestar la negativa del periódico a publicar convocatorias de movilización a lo largo de la semana. Los periodistas rechazan las reivindicaciones de los autónomos, la ocupación se prolonga a lo largo de toda la jornada, impidiendo así la salida del diario la mañana siguiente. La movilización adquiere continuidad con motivo de la extradición de Klaus Croissant, abogado de la RAF refugiado en Francia. Los autónomos se hacen notar con acciones émeutières en las manifestaciones: rotura de vitrinas y enfrentamientos en particular con la policía. A continuación, estas acciones violentas de los autónomos serán sistemáticas en todas las manifestaciones. Estas movilizaciones van dando amplitud al movimiento autónomo: es así como el sábado 29 de octubre la Asamblea parisina de Grupos Autónomos (APGA) convoca a 500 personas en la Universidad de Jussieu. A partir de este momento y hasta el mes de abril, en Jussieu se organizan semanalmente asambleas generales autónomas que reúnen entre 200 y 300 personas.
Klaus Croissant es finalmente extraditado el 16 de noviembre. Se organiza una última manifestación el viernes 18 congregando entre 10.000 y 30.000 personas. Los autónomos intervienen con cócteles molotov: quince policías son heridos y numerosos bancos incendiados. Al mismo tiempo muchos autónomos habían ocupado en el 14e arrondissement. La mayoría de estas ocupaciones son desalojadas el 24 de noviembre, lo que provoca nuevos enfrentamientos émeutiers contra la policía.

Documento de la memoria de tesis de Sebastien Schifres para la universidad de Paris X Nanterre y titulada: el Movimiento autónomo en Francia de 1976 a 1984. http://sebastien.schifres.free.fr/

2008/08/05

Consecuencias francesas de la represión en Alemania 2


En la noche del 19 al 20 de noviembre se sucede una oleada de acciones sobre todo el territorio francés. 23 de estos ataques son contra intereses de EDF y de la industria nuclear reinvindicados como CARLOS (Coordination Autonome des Révoltés en Lutte Ouverte contre la Société) y denominado "noche azul antinuclear". Esta "coordinación politico-militar interna al movimiento autónomo" es inmediatamente disuelta a continuación, supone un primer paso en los encuentros entre diferentes grupos autónomos (de los cuales los NAPAP y los GARI, entre otros) y en el camino hacia la formación de Acción Directa.

-Entrevista con Jacques Le Sage de la Haye (abril 2004).

Jacques Le Sage de la Haye nace en septiembre de 1938. Crece en medio de una familia aristocrática y monárquica del oeste de Francia, rompe con su familia a los 15 años de edad. Con 18, es encarcelado por asalto a mano armada. Participa en todas las revueltas de presos. Liberado en 1968, se une al Grupo de Información de las Prisiones (GIP) en 1971, y a continuación al Comité de Acción de Prisioneros (CAP) en 1973, antes de fundar Marge en 1974.

¿Desde qué momento forma Vd. parte del movimiento autónomo?

El lanzamiento del movimiento autónomo es en 1977. Estaban los comités Klaus Croissant… Marge existía desde hacía ya tres años. En 1971, estaba en el GIP (Grupo de Información de las Prisiones). Para mí eran una corriente anarquista, pero también andaban metidos los chinos en todo esto… con Foucault y otros… Daniel Deferre y compañía, todos estos eran chinos…

-Entrevista con CECILE (pseudónimo, 26/02/2004)

¿Estaba vd. en un liceo de París?
No en la periferia, en Limeil-Brévannes, en el Val-de-Marne. Pasaban más cosas de las que pasan hoy. Entonces había constantemente micro-acontecimientos y no pasaba una semana en que no hubiese una reunión de centenares o de algún millar de personas por diversos y variados motivos… Pero sin embargo ha habido numerosos arrestos en Francia de militantes de grupos de lucha armada: italianos, alemanes, irlandeses y entonces buena parte de esta movilización era para defenderles, ir hasta el Tribunal, visitar los procesos, etc… Esto ocupaba gran parte de nuestro tiempo… A partir de 1977-1978, cuando estos grupos se hunden… sobre todo grupos de la lucha armada en Alemania: la RAF, Movimiento 2 de junio y las Células revolucionarias. Para la RAF, existía un comité, una verdadera estructura que funcionaba como un partido pequeño, como una organización, de la cual yo formaba parte: el Comité de Solidaridad con los Prisioneros de la RAF.
¿En que año aparece este comité?
Se funda en 1974 y se autodisuelve en 1977: en 1977, no quedan más prisioneros, ¡han sido asesinados! Y es en este momento en que el movimiento autónomo aparece en escena retomando por cuenta propia el apoyo a la RAF, cuando hasta entonces no se había interesado. Pero precisamente, ya no se trata de solidaridad porque los prisioneros acaban de ser asesinados y los autónomos organizan manifestaciones coreando «Baader era nuestro compañero», «Liberad a Klaus Croissant», etc... Y para nosotros que llevábamos hecho un trabajo de hormiguitas durante mucho, mucho tiempo, intentando dar a conocer este grupo al público francés, ya que no eran muy conocidos, pues había un descontento cuando de repente unos tipos se apoderan de estos temas, y además con slogans falsos: «Baader era un compañero», es un slogan idiota ya que personalizaban la cuestión cuando nuestro trabajo era explicar que los personalismos no eran lo importante, que no era un problema de personalismo: Baader es un militante como otro cualquiera que no merece más que otra, u otro del grupo. Para nosotros esto reproducía el lenguaje de los medios de comunicación que criminalizaban al grupo, reduciéndolo a Bonny and Clyde o a la Banda Bonnot, personalizando a ultranza, presentándolo precisamente como una banda, y no como lo que era, una organización política. (…)
Y entonces para Vd. El movimiento autónomo aparece en 1977…
Si, pero ya existía. Aparece a la luz pública con el estallido de las manifestaciones en otoño de 1977, el otoño en que los prisioneros alemanes son asesinados y en el que Klaus Croissant es detenido. Antes sólo era un movimiento que empezaba a formarse pero que no se había manifestado con estruendo en el espacio público: de eso estoy segura.


Documento de la memoria de tesis de Sebastien Schifres para la universidad de Paris X Nanterre y titulada: el Movimiento autónomo en Francia de 1976 a 1984. http://sebastien.schifres.free.fr/

Consecuencias francesas de la represión en Alemania 1

Viernes 18 de noviembre de 1977: manifestación de apoyo a Klaus Croissant en París: entre 10.000 y 30.000 manifestantes (entre 150 y 2.500 autónomos según diferentes fuentes: al menos 300 "émeutiers"), quince policias hospitalizados, varios bancos incendiados.

Entrevista con Alain Pojolat nacido en Paris en marzo de 1948 en el seno de una familia obrera. Su padre era miembro del PCF. A Pojolat le marcan los acontecimientos sucedidos cuando tiene 13 años en la manifestación organizada por la izquierda el 8 de febrero de 1962 en protesta contra los atentados de la OAS. Sus padres participan en la marcha y en el transcurso de la cual las cargas policiales provocan la muerte de 9 personas en el metro Charonne. Empleado de la BNP, Alain Pojolat milita primero en la JCR y en la Liga Comunista y después en el grupo «Révolution!» de 1973 a 1976. Después de haber sido expulsado de la CFDT, participa junto a Nathalie Ménigon en la creación del colectivo autónomo de la BNP en 1976, al igual que en Camarades.

Alain Pojolat: (…) lo que se plantea inmediatamente después es la cuestión de la represión en Alemania, con la extradición de Klaus Croissant que es lo que acontece entonces. Entonces aquí de nuevo leña: los autónomos empiezan a tener autonomía, una capacidad militar que hasta ese momento estaba monopolizada por los servicios de orden de las organizaciones políticas. Hasta este momento, había un servicio de orden de la LCR. Los maos poco más o menos: bueno cada vez más en los últimos tiempos pues la Gauche proletrienne había desaparecido… Digamos que disputábamos a los servicios de orden organizados (trotskistas entre otros) el derecho a poder hacer lo que quisiésemos en las manifestaciones. Esto es una cosa muy importante. Y aquí teníamos una potencia de fuego inigualable: ¡inigualable! Francamente, ha habido… la mani Klaus Croissant que salió de République y que terminó a ostias en Nation, ¡por vez primera había 500 autónomos con cascos, barras y cócteles molotov! Era: République- Père Lachaise- Nation, por avenida de la République. Y entonces los autónomos llegan a esta mani muy, muy fuertemente armados: ¡centenares de cócteles molotov! Los enfrentamientos con los polis empiezan en cuanto asoman, es decir en la avenida Palmentier. ¡Y aquí se han llevado una buena paliza! Después ha habido muchos acontecimientos que se han venido sucediendo hasta el asesinato de los militantes de la RAF en la prisión de Stammheim, con esto hay muchas acciones armadas que no son reivindicadas por grupo preciso alguno. Todavía no existía Action Directe.

Documento de la memoria de tesis de Sebastien Schifres para la universidad de Paris X Nanterre y titulada: el Movimiento autónomo en Francia de 1976 a 1984. http://sebastien.schifres.free.fr/

Foucault y la campaña Croissant


Foucault conformó el Grupo de Información sobre Prisiones (GIP) del 8 de febrero de 1971 al 19 de febrero de 1974. En esta fase realiza investigaciones de campo: entrevistas con los familiares de los presos y cuestionarios entre familiares de los detenidos que hacen cola para verlos a la hora de la visita. Reúne testimonios y relatos sobre las condiciones de vida de los presos de 20 prisiones. La amistad con Deleuze establecida desde 1962, bajo la sombra de Nietzsche, en Clermont, se dilata por razones políticas, a saber, alrededor de la defensa del abogado de la RAF, Klaus Croissant, que el gobierno francés pretendía extraditar en 1977. Pero Foucault apoya al abogado, mientras Deleuze al abogado junto a su cliente. Esto supone el principio de una progresiva ruptura con Gilles Deleuze. Aunque Foucault se opone, lo hace por cuestiones tácticas, más que morales. Le resulta aceptable cuando esto expresa una nacionalidad sin independencia o estructura estatal. Nunca impugnó el principio mismo, sino que lo rechaza cuando se ejerce en nombre de una clase, grupo o vanguardia marginal. Rechazó la RAF pero nunca la violencia política. Y así termina rompiendo con Deleuze, quien profundizó en su posición en defensa de Palestina.
Foucault viaja en diciembre de 1977 a Berlín con la meta de visitar el lado oriental. En el lado occidental es objeto de una redada policial porque durante la comida, él y su compañero habían conversado alrededor de un libro de Ulrike Meinhof y alguien los había denunciado. Dentro de la misma línea de defensa alrededor del caso de la banda, desfila por las calles de Hannover en enero de 1978, para defender al psicólogo social Peter Brückner, quien había sido expulsado de las universidades por publicar una biografía de Ulrike. Foucault escribió un prefacio al panfleto traducido al francés de Brückner y Alfred Krovosa en 1979.

A la sombra de las mayorías silenciosas


Baudrillard, cita el caso de Klaus Croissant en A la sombra de las mayorías silenciosas (1978). Ed. Kairos, Barcelona.

La masa neutral:

De hecho, las masas resisten la representación de cualquiera, absorben toda la radiación desde las constelaciones externas del Estado, la Historia, la cultura y el sentido. Son la inercia, la fuerza de lo neutral.
Los intentos de los medios de comunicar un sentido a las masas (para informarlas, socializarlas o educarlas encontraron resistencia).
"¡No queremos mensajes sino signos!", grita la masa.
Crítica: ¿eso significa que las masas están mistificadas?
Baudrillard: no luego se presume que aspirarían a encontrar la luz natural de la razón, si la conocieran. En la libertad total, las masas rechazan el sentido.
Como sucede en Francia. El activista Klaus Croissant fue extraditado, y esa noche 20 millones de personas se enchufaron al televisor para ver si la selección francesa se clasificaba para participar en el campeonato mundial. La prensa consideró que el hecho era aberrante: ¡las masas no deberían ser indiferentes ante una crisis política!
Baudrillard: ¡Qué lectura tan despreciable ¿por qué hay tanta gente "apaciguada" que, sin preguntarse los motivos, prefieren francamente ver un partido de fútbol en lugar de un drama político humano?
Las masas tratan las elecciones políticas como una representación teatral, y el partido de fútbol sirve como modelo para medir cuánto disfrutan las disputas políticas.
Pero... al poder le encanta hacer que el fútbol asuma la responsabilidad frívola de deslumbrar a las masas, ¡porque esto le brinda al poder la ilusión de que sigue siendo tal!.

Extraído de Baudrillard para principiantes, por Chris Horrocks y Zoran Jevtic.

La peor manera de hacer Europa


Rechazada su petición de asilo, Croissant es detenido y mientras sigue pendiente su extradición, se desata una campaña de apoyo encabezada por Sartre y Foucault. En una columna de Le Monde que lleva por título "La peor manera de hacer Europa", el 2 de noviembre, Deleuze y Guattari se hacen eco de esta situación. A continuación, un extracto:

"Tres cosas nos preocupan en este momento: la posibilidad que mucha gente de izquierdas en Alemania, en un sistema organizado de delación, vean como su vida se hace insoportable en la RFA, y se vean forzados por ello a abandonar su pais. De manera inversa, la posibilidad que el Sr. Croissant sea librado, devuelto a Alemania donde se teme lo peor (Andreas Baader y sus compañeros habían sido encontrados muertos en su celda en circunstancias no aclaradas el 18 de octubre de 1977), o bien, sea simplemente expulsado a un pais de su "elección" que no lo acepte sobremanera. Para terminar, la perspectiva que Europa al completo pase por encima de este tipo de control reclamado por Alemania".

"Los de la Baader-Meinhof fueron asesinados en la cárcel"


Entrevista a Klaus Croissant, de Soledad Gallego Diaz para El Pais 30-12-1980.

El abogado alemán, proscrito y condenado, se encuentra actualmente en Madrid.
Cuenta Aníbal Ponce, en su ensayo sobre Proudhon, que sus padres, honestos comerciantes, le dieron una paliza de muerte el día que el niño, con diez años, convenció a los clientes para que compraran en un comercio cercano, más barato y de mejor calidad. La anécdota serviría para Klaus Croissant, un conocido abogado de la República Federal de Alemania, con aspecto de vendedor de productos de limpieza, que un día decidió asumir la defensa de varios miembros de la llamada «banda Baader-Meinhof» y terminó él mismo en la cárcel, cumpliendo condena de dos años y medio, inhabilitado para ejercer su profesión y proscrito en los medios oficiales de su país. El abogado, que pasa unos días en Madrid, cenó el viernes con un grupo de colegas españoles.
Croissant, sin un duro, vestido como de prestado, pacífico y con mirada inocente, pero testarudo y tenaz como un mastín, continúa impertérrito proclamando a los cuatro vientos su más íntima convicción: «Estoy absolutamente seguro de que todos ellos, Andreas Baader, Ulrike Meinhof, Jan-Karl Raspe y Gudrun Ensslin, fueron asesinados fríamente en la cárcel».

Pregunta. Pero ¿por qué? ¿Qué necesidad tenían de asesinarlos? ¿Eran acaso tan peligrosos para la sociedad de la RFA? Resulta difícil de comprender. Estaban ya detenidos, la población no les apoyaba...
Respuesta. Hay que saber el efecto de su muerte para comprender la motivación. La estrategia antiterrorista en mi país consiste en extirparla en sus raíces, destruirles, aniquilarles. En la calle es una guerra y en la cárcel una destrucción sofisticada. Querían destruirles, temían que existieran tentativas de liberarles. Aprovecharon todo el asunto de Mogadiscio (el secuestro de un avión y la espectacular intervención de la brigada antiterrorista) para aniquilarles.
P. ¿Cree usted que la existencia de la banda Baader-Meinhof tuvo algún impacto en la sociedad alemana? Visto desde fuera parece que no establecieron ninguna relación con la población de su país.
R. Creo que tuvo más consecuencias de las que se creen. Al margen de estar de acuerdo o no con sus procedimientos, mucha gente se planteó por qué un grupo de personas de izquierda, inteligentes, se lanzó a la lucha armada, en su intento por cambiar algo de fondo. Sí, mucha, gente se planteó si es posible cambiar algo, en la RFA por los medios legales.
P. Usted está convencido de que fueron asesinados; hace poco se reabrió el "dossier Baader-Meinhof". ¿Cree que algún día se establecerá la verdad de lo sucedido en la cárcel de máxima seguridad de Stammheim sin ningún género de duda o sospecha?
R. Honestamente, no. Los familiares de Baader y de Ensslin han perdido un proceso contra el Estado, pero yo, soy muy escéptico sobre las posibilidades de que se haga la luz. La opinión pública está terriblemente intoxicada. La represión psicológica e ideológica, a nivel científico, es tan fuerte que no creo que existan muchas posibilidades.
P. Usted fue detenido en Francia, en septiembre de 1977, y juzgado en la RFA dos meses después, con el cargo de «apoyo a una asociación criminal». Recuerdo que sus primeras declaraciones antes de salir de París, camino de su país, fueron decir solemnemente: «Yo no Pienso suicidarme». ¿Tuvo al guna vez miedo por su integridad física?
R. Sí, en algún momento pensé que todo era posible. Nada más llegar a la RFA descubrí en mi celda una cuchilla de afeitar. ¿Qué hacía allí? Yo también estuve considerado como «terrorista» y recibí el mismo trato que mis Clientes, aunque nunca estuve en la séptima planta de la cárcel de Stammheim, donde ellos murieron. Usted sabe que las cárceles de máxima seguridad como ésa son consideradas ya por Amnistía Internacional como «tortura blanca». No existen malos tratos físicos, pero psíquicamente alcanzan niveles de sofisticación insospechados. Las autoridades de mi país reconocen paladinamente que «son sólo para terroristas», lo que supone, en el fondo, una confesión de que con ellos todo está permitido y que reconocen su objetivo de exterminarlos.
P. ¿Qué sentido puede tener un grupo como el formado por Andreas Baader y Ulrike Meinhof en la RFA?
R. Para explicar su existencia habría que comprender el papel que desempeña en la RFA la socialdemocracia y la responsabilidad que le corresponde en todo esto. La socialdemocracia alemana garantiza la existencia de la sociedad capitalista y camufla sus contradicciones. El mismo problema se plantea, creo, en Italia con el partido comunista. La socialdemocracia de la RFA tiene un papel importante en el mundo y a través de ella se integra y coordina la represión en toda Europa. Es un Estado fuerte, capaz de hundir la revolución portuguesa o cualquier otra que pueda surgir en Europa.

Klaus Croissant se despide para cenar con un grupo de abogados españoles, entre los que se encuentra Cristina Alberdi, miembro del colectivo de abogados que asumió su defensa en Francia para impedir, infructuosamente, su extradición. Mañana viajará a Cuba y luego regresará a Stuttgart, donde reside desde que en diciembre de 1979 salió de la cárcel. «Pero sigo en paro. Estoy inhabilitado por cuatro años como abogado. En 1983 podre pedir el reingreso, pero estoy seguro de que el Ministerio de Justicia lo rechazará. Al menos mientras que no me calle. Y no pienso hacerlo».

2008/08/03

Klaus Croissant no ha cedido


A la memoria de Jean-Jacques de Felice, cuyo corazón ha dejado de latir en la noche del 26 al 27 de julio de 2008, abogado y autor de este bonito texto, recuerdo de un combate extremamente duro y que aún hoy nos deja huella. Leer para entender uno mismo lo que puede ser la fuerza de una defensa…

Klaus Croissant no ha cedido.
Incluso sus amigos le han criticado, inlcuso sus allegados han podido pensar que su concepción de la defensa política era “exagerada” – que su gestión de abogado no mantenía la “distancia tradicional” entre acusado y defensor, distancia que el estado moderno traduce por obligación de condena y anatema: debo decir – al comenzar mi alegato – que “¡no apruebo los métodos de mi cliente! …”, cláusula de estilo tal vez necesaria en las defensas del futuro…
Klaus Croissant no ha cedido.
Leamos estos textos de combate. De combate por la defensa de los que confiaban en él – de combate por su defensa, pues la implacable represión dirigida por “el Estado de la vigilancia total” – como Croissant llama al estado alemán – no tolera nada y menos que nada la palabra acusadora, la palabra libre…
Klaus Croissant no ha cedido.
No se ha convertido en el “terrorista” que se pretendía que fuese. Nadie – y sobre todo nadie en Francia en el momento de su petición de asilo político, en julio de 1977 – creyó en esta acusación absurda: él estaba libre en París, la polícía sabía donde encontrarle y le hubiera detenido de considerarle “peligroso”. Pero, en agosto y septiembre, las presiones aumentaron y la acusaciones de Klaus Croissant, emitidas por la televisión francesa, tenían aire de desafío: convenía que no hablara…
Klaus Croissant no ha cedido.
Yo soy de los que dicen a quienes le confían su defensa: toda mi palabra o mi eficiencia para defenderos lo mejor posible, pero no coartéis mi libertad de palabra. No pronunciaré un doble discurso: lo que yo diga a la audiencia será mi verdad, intentaré hacer de modo que vosotros expliquéis la vuestra. Puede ocurrir, debe ocurrir que ambas discrepen.
A menudo he discutido con Klaus Croissant de estos problemas. Él siempre me dijo: “muchos de nuestros jueces son antiguos nazis, la represión se vuelve científica. Contempla la muerte de Holger Meins, de Ulrike Meinhof, de Gudrun Ensslin, de Raspe, de Baader… Si el abogado no defiende con todas sus fuerzas a los clientes que siente, ve y sabe amenazados de muerte, no es “digno de serlo”.
Klaus Croissant no ha cedido.
Habría podido defenderse de otro modo, adoptando una parte del lenguaje de sus jefes, dando impresión de arrepentimiento o de acomodación a las realidades que había querido ignorar; prefirió pronunciar un discurso duro y sin concesiones, con riesgo de inquietar a sus amigos, como para hacerles entender con humor que sus consejos no le harían cambiar de rumbo.
Klaus Croissant no ha cedido.
Que no se espere de mi una crítica respecto a este hombre detenido, entregado, después de extraordinarias controversias jurídicas, de debates inolvidables y muy enrarezidos sobre el carácter político de tal o cual acto. Fuente de extradición u obstáculo a la extradición, azar aparente u oculto: a los MacNair no se les castiga con la extradición, a Croissant sí, a Abou Daoud no, a Winter sí, a Mac Cann no… Bonita diversidad de apreciación. No criticaré a Klaus Croissant prisionero en La Santé, entregado el 1º de noviembre de 1977, precipitadamente…
Klaus Croissant no ha cedido.
Temimos entonces por su vida, una vida que podía concluir –y era posible de haberse tratado de otro hombre- con el suicidio como demostración “terrorista”, con el suicidio como medio último –y refinado- de oposición mórbida: la hoja de afeitar de su primera mesita de noche en Stammheim no fue únicamente simbólica. Con el tiempo hicieron cuanto pudieron por destruirlo –y de manera sutil en la lentitud de un proceso interminable- ante aquellos mismos que se habían indignado por su extradición y que tal vez se cansaban de defenderle ya que podían olvidarle…
Klaus Croissant no ha cedido.
Sus textos, leídos por un lector en un contexto diferente al de Stuttgart, pueden sorprender. Deben situarse en aquel contexto, en aquella justicia implacable de Stammheim, metalizada, electrónica, deslumbrante –con la paradoja engañosa para el ciudadano sensible de una condena “moderada”, según comentarios casi unánimes, una condena de dos años y medio de prisión, cuando seguramente, se merecía más…
Klaus Croissant no ha cedido.
Ojalá este hombre pueda estar libre cuanto antes y contarnos cómo y por qué no ha cedido.

Introducción de Jean-Jacques de Felice, para la editorial Maspéro, en cahiers libres 353, 1979 y publicado en castellano como introducción a Proceso en la República Federal alemana, Klaus Croissant, Anagrama 1979.

2008/06/25

La Universidad Crítica


La Universidad Crítica nace en Berlín en el otoño de 1967, después de la radicalización subsiguiente a los sucesos del 2 de junio. Las bases por una propuesta de autogobierno fuertemente politizado en la universidad, en conflicto con toda propuesta de cogestión o de espera de una reforma desde arriba se establece ya el 9 de junio de ese año en Hannover durante el congreso de estudiantes “Universidad y democracia”. Fue en esta ocasión cuando el filósofo Jürgen Habermas acusó a los líderes del SDS con posiciones más radicales de “fascismo de izquierda”, una acusación acogida con entusiasmo por la derecha y de la que se retractaría posteriormente. De todas formas los estudiantes ya habían chocado con los sectores más reformistas del cuerpo académico, naciendo así la idea de realizar por sí mismos la transformación radical de la universidad. De hecho, los objetivos que se prefijaba la Universidad crítica eran: una crítica permanente de la actividad académica y de sus reglas y la reforma práctica de los planes de estudio; la difusión e intensificación de la actividad política a través de la creación de colectivos y grupos de discusión; la preparación de los estudiantes para la crítica de las profesiones y para su politización en un sentido revolucionario.
Durante el otoño de 1967 y principios de 1968, más de treinta grupos de trabajo se encuentran activos en la Universidad Crítica, analizando temas de política general (Vietnam, la manipulación de la opinión pública, la situación económica de Berlín…) o de política universitaria: se exige una universidad abierta a todos
(en 1967 poco más del 5% de la población universitaria pertenecía a una familia obrera) y comienza una larga lucha contra los números clausus, se denuncia el sistema de exámenes y se exige la ampliación del tiempo de instrucción. El ejemplo berlinés, animado por la SDS y en particular por sus principales líderes, Rudi Dutschke, Bernd Rabehl, Uwe Bergman y Wolfgang Lefèvre, se difundiría posteriormente en otros centros de la República Federal.

2008/06/23

El asesinato de Benno Ohnesorg


El 1º de junio de 1967, el intelectual persa Bahman Nirumand pronuncia en la Universidad Libre de Berlín una conferencia concurridísima sobre las condiciones sociales en Irán y la influencia de las multinacionales del petróleo.
El 2 de junio, el Sha de Persia Reza Pahlevi y su consorte Farah Diba visitan Berlín. Centenares de estudiantes reciben con silbidos al monarca de Teherán, siendo agredidos por grupos de jóvenes iranies favorables al Sha. Duarante la tarde, las filas de los manifestantes se refuerzan y la policía interviene con cargas violentas. Durante los enfrentamientos, un joven estudiante, Benno Ohnesorg, cae fulminado por un disparo de pistola.
La policia y la prensa de Axel Springer, comprometida en una obsesiva campaña de difamación contra el movimiento estudiantil, acusan inmediatamente a los estudiantes de haber disparado. El movimiento responde exhibiendo una impresionante documentación fotográfica sobre los enfrentamientos y los efectivos utilizados por la policia. Se constituye una comisión de investigación que despues de haber examinado centenares de testimonios atribuye la autoría del asesinato al funcionario de policia Karl Heinz Kurras. Los tribunales, sin embargo, no considerarán suficientes las pruebas presentadas y Kurras será readmitido en el cuerpo de la policia.
La muerte de Ohnesorg, que los dirigentes de la SDS valoraron como el “primer delito político de la posguerra”, tuvo una inmensa repercusión y alimentó el desarrollo tumultuoso del movimiento de protesta en toda Alemania. El 9 de junio, despues de los funerales de Ohnesorg en Hannover tuvo lugar un gran congreso de estudiantes con el lema “universidad y democracia” en el que se radicalizaron las posiciones del movimiento y su actitud de enfrentamiento contra las instituciones y las reglas establecidas.

El "movimiento 2 de junio"


El movimiento 2 de junio, que hace referencia a los enfrentamientos del 2 de junio de 1967 en los que el estudiantes Benno Ohnesorg fue asesinado, nace en Berlín en el verano de 1971 procedente de la componente anarcolibertaria de la oposición extraparlamentaria, que trata de conjugar militancia política revolucionaria y radicalidad existencial, marxismo y cultura underground y pop. Es una corriente cuyos orígenes se encuentran en la Kommune I de Kunzelmann, Langhans y Teufel y que se enfrentaría en varias experiencias colectivas como la Comuna Wieland, los “rebeldes del hachis” o los tupamaros berlineses. A la organización militante disciplanada, eficiente y centralizada propuesta por la RAF, los miembros del “movimiento 2 de junio” contraponen una “guerrilla” rudimentaria y al alcance de todos, rechazando sacrificar la mentalidad anarquista y transgresora por exigencias organizativas y logísticas. Sus áreas de influencia son sobre todo el subproletariado juvenil, los drogadictos y posteriormente los inmigrantes. El sujeto revolucionario se identifica con el Tercer Mundo y como ejemplo de acción política el grupo elige el modelo de las Panteras Blancas de Detroit, que as u vez se inspiraron en el Black Panther Party.
La actividad del grupo se basa fundamentalmente en robos con fines de autofinanciación y en la colocación de bombas rudimentarias. La acción más espectacular sería el rapto, en marzo de 1974, del líder democristiano Peter Lorenz. La organización logró intercambiarlo por cuatro detenidos del “movimiento 2 de junio “ y de la RAF.
Bommi Baumann, uno de los fundadores del grupo, del que salió en 1972 describió en su libro Como comenzó todo (1975) el nacimiento y las primeras experiencias del grupo. En Alemania federal el libro fue prohibido y la edición secuestrada.

2008/06/13

La muerte de Benno Ohnesorg comentada por Ulrike Meinhof


Cuando el Sha de Persia visitó la RFA aún sabíamos poco sobre Irán, poco sobre nuestro propio país. Pero cuando los estudiantes salieron a la calle para dar a conocer la verdad sobre Irán, cuando salieron a la calle porque no disponían de otro espacio público más que la calle, entonces también salió a la luz la verdad sobre el Estado en el que nosotros mismos vivimos. Entonces se descubrió que no se puede recibir a un jefe de un Estado policial sin estar simpatizando uno mismo con el Estado policial. (...)

Todos saben que fue Kurras quien disparó a Ohnesorg, y que Kurras fue absuelto. Es, pues, un idiota, un hombre que no sabe lo que hace. La policía da empleo a idiotas.

2008/06/03

La lucha social siempre ha de estar en primera línea

'Bewegung 2. Juni’ Llamado así por la fecha en la que el estudiante Benno Ohnesorg murió tras las cargas de la policía contra una manifestación, el Movimiento 2 de Junio, surgió en la escena anti autoritaria de Berlín Oeste en 1971. Su concepto de guerrilla urbana se inspiraba en algunos de los grupos de América Latina, como los Tupamaros uruguayos, y combinaba acciones clandestinas con una vida normal y aparentemente legal, rechazando la profesionalización de la lucha armada y el tutelaje a las luchas sociales.

ALEMANIA : RONALD FRITSCH, EX MIEMBRO DEL MOVIMIENTO 2 DE JUNIO

Jacobo Rivero / Wolfram Metzger. Redacción Diagonal/ Berlín

El Movimiento 2 de Junio fue un grupo atípico, fuertemente vinculado a la escena ‘contracultural’ berlinesa, que no pretendía erigirse como vanguardia de las distintas tendencias políticas de izquierda radical, “sino ser como una más, pero con una práctica armada”. El grupo logró gran atención con acciones espectaculares como el reparto de bombones durante sus atracos.

La acción más importante del grupo, y punto de inflexión, fue el secuestro del líder del partido conservador CDU, Peter Lorenz en 1975. Con este secuestro que removió los cimientos de la sociedad alemana, el Movimiento 2 de Junio consiguió la liberación de cinco miembros de la RAF a cambio de la del político. Poco después los líderes del grupo fueron arrestados. Durante los posteriores registros tuvo lugar un tiroteo con la policía en Colonia en mayo de 1975.

Werner Sauber, miembro del grupo, y un policía resultaron muertos. A partir de entonces sólo se supo del Movimiento 2 de Junio a través de las declaraciones en los juicios y de los textos escritos en la cárcel. En junio de 1980, el grupo se disolvió y una parte de sus miembros se integró en la RAF. Ese mismo mes, tres miembros del Movimiento encarcelados en la berlinesa prisión de Moabit, Ralf Reinders, Klaus Viehmann, y el propio, Ronald Fritsch, hicieron público un texto expresando su desacuerdo con esta decisión.

DIAGONAL : ¿Cuál fue el contexto político y social del que nació el Movimiento 2 de Junio?
RONALD FRITSCH : A finales de los ‘60 y comienzos de los ‘70 el movimiento anticapitalista tenía muchas facetas. Por un lado, había cambios culturales que se daban justamente en la juventud. Fue una explosión, también en las formas de vida. Hubo muchos intentos de autogestión : centros juveniles, grupos en las empresas, grupos barriales, jardines de infancia... Esta escena se radicalizó políticamente, chocó con los límites que marca el Estado y fue duramente reprimida.
Surgió entonces la necesidad de defenderse de la represión. Se produjo toda una serie de reflexiones y debates sobre cómo el movimiento anticapitalista debía responder. Se crearon infinidad de grupos que también libraron una resistencia militante y que enfrentaban estas limitaciones de una manera cada vez más ofensiva. En 1972, varios de estos grupos se agruparon para organizarse mejor.
D. : Dices que la escena anticapitalista se radicalizó. ¿Hubo algunos momentos concretos o hechos que lo provocaron?
R.F. : La radicalización fue primero en la línea política, en el rechazo del capitalismo y del imperialismo. Vietnam fue un tema importante. También fue relevante la denuncia de la pervivencia en el poder de antiguos dirigentes nazis que son los que construyeron las estructuras de la República Federal. Otro momento importante fue el atentado contra Rudi Dutschke (líder del movimiento estudiantil, que recibió un disparo por un obrero derechista), pero yo no basaría el proceso de radicalización en acontecimientos puntuales.
Lo describiría más bien como un proceso cotidiano, que se va enfrentando a unas limitaciones que impiden su desarrollo. Éste fue el caso de la gente que se unió a los grupos autogestionados dentro de las empresas. Eran estudiantes o trabajadores y les era difícil intervenir y transformar el contexto. Rápidamente volvías a estar fuera.
D. : ¿Qué diferencias existían con respecto a otros grupos de la extrema izquierda en Alemania ? ¿Cuáles fueron las discusiones y las posiciones dentro del Movimiento 2 de Junio?
R.F. : Esto es muy complejo. Hay que saber que la ‘nueva izquierda’ que se creó en la RFA después del fascismo, no tenía una historia. No había izquierda que pudiera transmitir algo. Los viejos comunistas o izquierdistas fueron asesinados bajo el III Reich o emigraron. Después de la guerra, muchos comunistas se marcharon a la República Democrática y otros se alejaron de la militancia. Apenas había gente que pudiera transmitir posiciones de izquierda.
Todo tuvo que ser aprendido de nuevo. Desde los clásicos anarquistas hasta Lenin, se leía todo. Principalmente lo primero que se hacía era cuestionar todo lo que definía la sociedad burguesa. Se puede decir que a principios de los ‘70 existía toda la franja de posiciones que podían desarrollar los izquierdistas. Sin embargo, las diferencias teóricas entre los grupos eran relativamente insignificantes cuando se desalojaban centros juveniles o se abordaba la oposición a la guerra de Vietnam. Entonces -principios de los ‘70- las diferencias tenían una importancia menor. Se peleaban unos cuantos teóricos, pero en la base no tenía importancia quién estaba en qué organización.
Más tarde, esto se volvió más significante cuando los puntos de divergencia se agrandaban sobre todo en lo que a cuestiones prácticas se refiere y cuando las discusiones ideológicas y el dogmatismo destrozaron la base común. A diferencia de la RAF, el Movimiento 2 de Junio se entendía como brazo armado del movimiento, quería hacer agitación como parte del mismo. La RAF se consideraba una fuerza motriz que pretendía el liderazgo en la lucha revolucionaria. De ello nacieron diversas formas políticas y prácticas que ya no eran compatibles unas con otras, aunque hubo algunos encuentros. Al principio algunos militantes del 2 de Junio estuvieron en la RAF, pero luego se marcharon. El estilo autoritario de liderazgo y el distanciamiento de los movimientos de base se contradecía con nuestros principios. El Movimiento 2 de Junio se creó en relación a los movimientos de base para desarrollar una política armada.
D. : Vuestras propuestas respecto a la cárcel también se diferenciaban...
R.F. : A partir de 1977 los presos de la RAF pedían ser tratados como prisioneros de guerra de acuerdo con la convención de Ginebra. Como exigencia principal plantearon el reagrupamiento de todos los presos políticos. Nosotros por el contrario veíamos la cárcel como otro espacio de vida en el que nos encontramos involuntariamente. No distinguíamos entre presos ‘sociales’ y ‘políticos’.
Decíamos que la lucha seguía en el interior de las prisiones, unidos a los otros presos. Queríamos desarrollar algo junto a ellos. Tal como lo veníamos haciendo fuera, en el barrio, en la empresa, en los centros juveniles.
D. : ¿La estrategia de atracar bancos fue habitual?
R.F. : No sé cuantos fueron, tendría que mirar en el pliego de acusación, creo que fueron diez atracos. Con ese dinero básicamente hemos financiado actividades y estructuras ilegales. Pero también se apoyaron varios proyectos legales.
D. : ¿Qué conclusiones se pueden sacar hoy de la experiencia de los distintos grupos armados y de la extrema izquierda en su conjunto entre los ‘70 y la caída del Muro?
R.F. : Una izquierda armada sólo puede existir con un trasfondo de una izquierda fuerte. La RAF finalmente se despidió de esto cuando su punto de anclaje ya no fue la población o la resistencia. Remitirse a los pueblos del Tercer Mundo hacía más fácil el prescindir del respeto político y de la agitación aquí. Para nosotros era un error. La relación con las bases y el desarrollo de la política revolucionaria aquí era una parte imprescindible de nuestro concepto. Una tropa ilegal necesita mucho apoyo. Cualquier ilegal necesita gente que sea legal, que consiga viviendas, que consiga coches, que consiga papeles o que ceda los suyos. Cuando no hay izquierda que sostenga esto políticamente tampoco hay gente que lo sostenga en la práctica. Entonces tampoco hay estructuras capaces de actuar. Como una gran parte de los activistas fueron detenidos a mediados de los ‘70 y otra buena parte de los que se encontraba en la calle se acercó cada vez más a las posiciones de la RAF, perdimos mucho apoyo.
D. : Diferentes voces sostienen que la consecuencia de los años de lucha armada también ha sido el aumento de l potencial militar del Estado, que ahora puede desplegar una represión mayor contra las protestas.
R.F. : Yo lo veo de otra manera. Cuando se aprobaron las leyes más duras aún no se había producido ni un disparo. Cuando se aprobaron las leyes de emergencia, no se había lanzado ni una sola piedra. Cuando observamos los endurecimientos legislativos que se han dado en los últimos 15 años, sobre todo en lo que se refiere a la seguridad interna, nada ha pasado que justifique esto. Naturalmente, los errores políticos, como por ejemplo el secuestro del Landshut (avión de Lufthansa) en Mogadiscio, llevaron a un clima en el que la gente que tú quieres atraer hacia la causa, ve comprensible las medidas represivas del Estado, porque estas mismas personas se sienten amenazadas.
Hubo cantidad de errores políticos que han fomentado esto, pero con seguridad estos errores no fueron la causa. Hoy, los derechos sociales han sido vaciados de contenido. La gente está siendo explotada de una manera más voraz que hace 30 años. Las organizaciones obreras han sido integradas en el sistema de tal forma que ya no pueden oponerse a esto y les lleva a traicionar los intereses de quienes aparentemente representan. Hoy por hoy hay, como mucho, combates parciales en retirada.
D. : El debate sobre el indulto a Christian Klar ha demostrado que aún sigue la lógica de la confrontación.
R.F. : No me extraña nada que el Estado no libere a las personas que quieren cambiar la sociedad y que aún se aferran a ello. Por ejemplo, uno de los acusados y juzgados por los miles de crímenes cometidos en el campo de exterminio de Auschwitz fue condenado a seis minutos de cárcel por cada asesinato, y éstos ni los cumplió. No se trata de lo que ha hecho uno, sino del porqué le encarcelan.
D. : Renato Curcio, uno de los fundadores de las Brigadas Rojas en Italia, dijo que parte de su generación no encontró otra salida a la situación asfixiante que la lucha armada y la heroína. Algunos se decidieron por lo primero, pero él reconoce que ahora es posible construir una lucha social de la izquierda sin volver a recurrir a las armas. ¿Significa que está superada la lucha armada en Europa ?
R.F. : Cuando el recurso a la lucha armada se encuentra en contradicción con la lucha social, entonces el error político ya está en el fundamento. Siempre ha de encontrarse en primera línea la lucha social, el desarrollo de una estrategia política hacia la liberación, la organización de los explotados. Bajo ciertas circunstancias, la lucha armada puede ser una necesidad, pero ha de estar subordinada a sus propias bases. Si realmente hay gente que entendió la lucha armada como alternativa a la lucha social, entonces la derrota era predecible desde el comienzo.

http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article4082

2008/06/02

Benno Ohnesorg, 2 de junio de 1967


Su nombre significa despreocupado. Benno Ohnesorg, estudiante de veintiseis años, está a punto de acabar su tesis de final de carrera. Se ha casado el mes pasado, su mujer espera un hijo. En este 2 de junio de 1967, se presenta, como otros miles, delante de la ópera de Berlín oeste para protestar contra la representación especial de la Flauta mágica, ofrecida al shah de persia y a la emperatriz Farah. Los diarios de prensa controlados por Axel Cesar Springer anuncian que Berlín espera la mayor manifestación de protesta desde 1932. Los cascos prusianos son más numerosos que cuando la visita del presidente Kennedy. Las pancartas denuncian el régimen iraní y cada consigna es reforzada con el lanzamiento de huevos rellenos de pintura que estallan contra las fachadas acristaladas de la nueva ópera. Rudi Dutschke, el líder del movimiento, mechón negro y ojo brillante, subido a una valla tiene, megáfono en mano, un discurso vindicador. Las leyes de excepción son abucheadas, el parlamento ridiculizado. Los cascos prusianos a caballo reciben la orden de cargar sobre la masa en la calle Bismarck por ambos lados a la vez. Es un sálvese quien pueda generalizado. Ohnesorg se refugia junto con algunos amigos en el patio interior de un edificio. Este es el testimonio de Erika S***:
“El hombre de la camisa roja [Ohnesorg] tenía la cara girada hacia la calle desde el patio interior del edificio en el número 67 de la Krummestrasse, detrás de un VW. Llevaba en la mano un trapo blanco, intentaba visiblemente alcanzar la calle. Dos funcionarios de uniforme que se encontraban detrás del coche con la porra en la mano intentaban impedírselo (…) Y entonces desde la parte oscura del patio ha aparecido un grupo de personas de paisano y policias sujetando de pies y manos a otro jóven. Entre el momento en que he visto al hombre de la camisa roja y la evacuación del segundo han pasado unos segundos. En ese preciso instante mi visión estaba completamente despejada. Entre el hombre y yo, estimo una distancia de unos seis u ocho metros. De pronto, un funcionario de uniforme ha asestado por detrás un golpe con la porra en la cabeza del hombre de la camisa roja. La víctima se ha desmoronado lentamente sobre sí misma y los dos policias han venido por cada lado de la VW para golpear entre tres al hombre tendido en el suelo. Un policia le pisaba la mano y el brazo derecho, mientras que los otros le daban patadas en el estómago. Mientras que esto pasaba, he oído una detonación que en un primer momento no he tomado por un disparo. Por eso no sé en qué momento ha sido el disparo. Me he acercado al hombre que yacía en el suelo y me he inclinado sobre su izquierda. Cuando he levantado los ojos sobre los funcionarios, les he rogado suavemente que: “no me peguen, por favor, llamen una ambulancia”. El policía que se encontraba a la izquierda del hombre de la camisa roja se ha dirigido lentamente hacia la calle (…). He buscado una herida y la he encontrado cerca de la oreja derecha. De esta oreja también caía sangre. Le he tomado el pulso, estaba muy débil, le he abierto un párpado pero no le he visto la pupila. He pensado que tenía una fractura de cráneo. Sus labios se movían, y he supuesto que quería decir algo. Me he acercado, pero no he percibido más que un estertor.”
Quien disparó, K***, se sintió amenazado cuando alojó una bala en la cabeza de Ohnesorg. La muerte de éste –a pesar de su nombre sibilino- provoca nuevas manifestaciones, además de una reunión extraordinaria del Senado de Berlín en presencia de los rectores de las dos universidades. Al jefe de los cascos prusianos se le despacha dándole las gracias, pero cualquier tipo de concentración es prohibida. Los estudiantes ocupan entonces los anfiteatros y preparan una discusión sobre la democracia. Para el funeral de Ohnesorg, se organiza un cortejo desde Berlín a Hannover a través del corredor de Alemania del este. El movimiento de protesta se extiende a otras universidades alemanas. Se ataca sobre todo al periódico Bild que tiene una tirada de cuatro millones y medio de ejemplares. El mismo desde donde Axel Cesar Springer denuncia diariamente el peligro que suponen los estudiantes. Por ejemplo, este Rudi Dutschke: ¿por qué no vuelve a la Alemania oriental de dónde ha escapado?

En la muerte de Benno Ohnesorg


Cuarenta años (hoy 41 años) del asesinato de un estudiante por parte de la Policía alemana
Salvador López Arnal

"La política propiamente dicha, la política en sentido fuerte, la política vigorosa es el arte de lo imposible".
Karl Liebknecht 1

Lo recordaba Manuel Sacristán en “Cuando empiece la vista” 2 , la presentación que en julio de 1974 escribió para: Heinrich Böll, Garantía para Ulrike Meinhof, volumen que Seix Barral editó en 1976:
El 2 de julio de 1967, al final de una manifestación antiimperialista, la policía berlinesa mata de un disparo a bocajarro a un estudiante que caminaba sólo y sin armas de ninguna clase, Benno Ohnesorg; y el Jueves Santo de 1968 se produce el atentado contra Dutschke, uno de los portavoces más visibles del movimiento socialista estudiantil. El lenguaje de Ulrike Meinhof 3 cambia, como cambió el estado del ánimo del movimiento: “Se acabó la broma” (Konkret, 5/1968) y hay que utilizar “medios distintos de los que han fracasado, puesto que no han podido impedir el atentado contra Rudi Dutschke”.
*

También Tariq Ali se refirió a la muerte de Ohnesorg en su autobiografía, unas memorias imprescindibles 4 , donde casi nada sobra, donde apenas nada merece ser rectificado a excepción de un título demasiado generoso con sus orígenes y, sobre todo, con la posterior evolución político-circense-claudicante del señor Mick Jagger. Ésta fue su aproximación a lo sucedido. Recordemos que la primera edición de la autobiografía de Ali está fechada en 1987 5 .
En Años de lucha en la calle, Ali recuerda que Berlín Occidental seguía siendo en aquel entonces, 1967, una ciudad mayoritariamente pro estadounidense, a pesar de que el movimiento estudiantil berlinés había combatido, con éxitos parciales, algunos de los tópicos dominantes.
La Federación de Estudiantes Socialistas (SDS) había organizado una manifestación contra la visita del Sha de Irán, dictador amigo de los poderes occidentales. Ali lo presenta en sus memorias como “Cabeza un régimen torturador basado en una policía secreta cuyos jefes se jactaban de ser la red de represión más eficaz desde la caída de la GESTAPO”.
(Sea dicho entre paréntesis: vale la pena recordar una olvidada relación del régimen del Sha y la industria europea que ha sido recordada por Eduard Rodríguez Farré6. En los años setenta del pasado siglo, se creó en Europa un consorcio llamado “EURODIF” -abreviación de Eurodifusión- por el método de enriquecer uranio. El consorcio y sus instalaciones se encontraban, se siguen encontrando, bajo control francés. En EURODIF, además de los países europeos, España entre ellos, que no tenían entonces ni tienen ahora el ciclo completo del uranio, también participaba Irán, que antes, con el Sha en el poder, era país amigo. Al fundarse el consorcio, el Sha participó con un 10% del capital. Ya en estos años Irán tenía la finalidad de construir centrales nucleares. Nadie se escandalizaba por ello. Cuando fue Secretario de Estado bajo la presidencia de Nixon, Kissinger apuntó que la introducción de la industria nuclear en Irán beneficiaría las crecientes necesidades de su economía y, además, le permitiría reservar parte de su petróleo para la exportación o para la conversión en productos petroquímicos. El Sha era entonces un sátrapa, pero era nuestro sátrapa aliado. Cierro el paréntesis nuclear).
Así, pues, la policía berlinesa había recibido instrucciones de “limpiar” las calles ante la visita del ilustrísimo invitado. En la radio policial se emitió un mensaje falso, directo desencadenante de la violencia: dos estudiantes, se dijo por la radio, habían apuñalado a dos policías.
Benno Ohnesorg, miembro de la SDS, fue brutalmente golpeado por la policía. Caminaba solo en aquellos momentos, no llevaba arma alguna. Cayó semiinconsciente en la calle. Poco más tarde, otro policía berlinés llegó donde Ohnesorg yacía malherido. No erró: acabó con él de un disparo certero.
Más tarde se supo que el mensaje policial había sido falso. La ciudadanía de Berlín sabía que el verdadero poder de la ciudad estaba en manos del senador encargado de asuntos de interior, Herr Neubauer. Ali lo sitúa en la extrema derecha de SPD, del Partido Socialdemócrata Alemán. Extremadamente autoritario, la federación de estudiantes lo consideraba un nazi. Tampoco era ningún demócrata el jefe directo de la policía berlinesa.
El SDS, con Rudi Dutschke a la cabeza, convocó manifestaciones en todo el país exigiendo que se aclararan las circunstancias de la muerte de Benno. Pidieron la dimisión del responsable de la unidad policial y la expropiación del editor Axel Springer. El movimiento estudiantil alemán denunció a su editorial por la muerte de Ohnesorg, dadas las finalidades propagandísticas de sus publicaciones.
La convocatoria estudiantil no tuvo un seguimiento masivo...
*
Posteriormente, se han sabido más detalles de lo ocurrido 7 . Hubo manifestaciones el día anterior al asesinato, el 1 de junio de 1967. Habían sido convocadas por grupos de apoyo al emperador persa, por estudiantes adictos a su régimen y por sicarios de su policía secreta, que pegaron con estacas a estudiantes berlineses opositores con la total pasividad de la policía alemana.
Cuando al día siguiente, el 2 de junio, el Sha y su mujer Farah Diba, publicitada en revistas populares de la época como emperatriz de gran corazón, fueron a la ópera berlinesa a ver “La flauta mágica” (¡La flauta!¡Mozart!), los estudiantes gritaron contra ellos y contra su régimen despótico. Inmediatamente hubo una violenta carga policial. No solo intervino la policía berlinesa sino los mismos sicarios policiales del Sha. Benno cayó muerto. Un tiro por la espalda, a medio metro de distancia, acabó con su vida. Los policías cercanos se negaron a atenderle. Una estudiante, Friederike Hausmann, que iba a una fiesta de amigos, fue quien se acercó a Ohnesorg mal herido. Murió poco después, en la ambulancia que le conducía al hospital.
Nunca se llegó a aclarar totalmente lo sucedido. Kurras, el policía autor del disparo, llegó a dar tres versiones distintas de lo ocurrido. Los tribunales lo absolvieron.
El Jefe de la policía de Berlín el día del asesinato era Hans-Ulrich Werner. Policía profesional durante el nazismo, aspiró a ser miembro de las SS. Participó en la política de tierra quemada en Ucrania y en la lucha contra la resistencia italiana, ganando por ello honores militares. Gudrun Ensslin, quien fuera años después líder de la Fracción del Ejército Rojo, tomó la palabra en una asamblea estudiantil posterior al asesinato de Benno: “¡A la violencia sólo se puede responder con contraviolencia. Esta es la generación de Auschwitz y con ellos no se puede argumentar!”
El ”Movimiento 2 de junio” recordó en su nombre la fecha del asesinato de Ohnesorg.
Nadie calificó ni ha calificado su muerte como terrorismo de Estado. La desesperación cundía entre el movimiento estudiantil. La democracia realmente existente, con activa participación socialdemócrata, parecía un Estado autoritario muy escorado a la derecha. El abogado Otto Schilly, sobre cuya evolución posterior lo mejor es el silencio, declaró: “Aquel día se me vino abajo mi fe en el estado de Derecho y la independencia de los tribunales”.
La radicalización del movimiento estudiantil, la formación de grupos como la Fracción del Ejército Rojo, el “Movimiento 2 de junio”, grupos marxistas-leninistas muy minoritarios, tuvieron en esa fecha su punto desencadenante. El atentado contra Dutschke se produjo 9 meses más tarde, un 11 de abril de 1968.
En su presentación al citado volumen de Heinrich Böll escrita a mediados de los sesenta, en pleno auge de los eurocomunismos, Sacristán daba cuenta de esta situación y de la evolución política del movimiento 8 :
Es probable que la teoría y la práctica de la Fracción Ejército Rojo no tengan justificación política alguna (aunque siempre es mejor, parafraseando a Teufel, intentar echar a los mercaderes del templo que cambalachear con ellos). También es posible que entre las causas que expliquen la obnubilación política de los de la FER algunas arraiguen en flojeras científicas o morales. (Pero no es menos probable que otras arraiguen en robusteces de ambas clases: ver la carta de Mahler a Böll, en este volumen, 31-I-1972.) Pero al menos una de las causas puede impedir que algunos se queden satisfechos con la comprobación, tan obvia, de que la FER no va a ninguna parte, o con la recolección de “pruebas nuevas de viejas verdades”. Esa causa es la citada confusión de la resaca del Sesenta y Ocho. La crisis que se alarga y se ahonda en las grandes sociedades capitalistas -crisis económica, crisis de concretas maneras de producir, crisis de instituciones, crisis políticas en algunos estados: crisis cultural, en suma- está originando ya desde hace algún tiempo medidas de defensa fascista del sistema, en las pintorescas formas del pasado, o en la sorprendente fórmula norteamericana hecha de corrupción y violencia, o en la forma legalista y burocrática de la que puede ser ejemplo algún aspecto de la presente evolución legislativa y ejecutiva alemana. Esta situación hará necesarias grandes concentraciones antifascistas cuya definición política global, como su contenido, tenga poco perfil. Pero de lo que no se ve ninguna necesidad es de presentar eufóricamente una situación semejante. Y, sin embargo, esto está ocurriendo en la izquierda con frecuencia cada vez mayor, confundiendo mucho el pensamiento. No es difícil dar en publicaciones de izquierda con curiosos análisis sociales que se suponen críticos y afirman, por ejemplo, la neutralidad de órganos del Estado. O con fantasiosas perspectivas de una utopía reformista que ve evolucionar lisamente la sociedad hasta el socialismo desde el capitalismo, incluso desde una forma fascista de éste. Tesis que hasta hace relativamente poco tiempo se recibían como fruto irrelevante de la ignorancia -por ejemplo, la democracia social de Andrei Zajárov, en la que confluirían finalmente capitalismo y socialismo- o como gastados señuelos contrarrevolucionarios -por ejemplo, la vieja frase de la “tercera vía”- se oyen ahora a gentes que el público tiende a relacionar con la izquierda de clase. En medio de esa confusión, una insania política trágica como la de Holger Meins se hace bastante comprensible, como si al negarse a comer se hubiera negado también a tragarse semejantes purés ideológicos. Muy poco antes de su muerte en prisión, al final de unas líneas que escribió Meins garrapateó esta última frase: En medio no hay nada (Dazwischen gibt es nichts).

Acaso sea innecesario señalar que la evolución del capitalismo tardío en estas últimas décadas no ha falsado el sentido central de estas consideraciones del autor de El orden y el tiempo.

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1 Tomado de la editorial del número 11 de la revista Materiales, septiembre-octubre de 1977, p. 4
2 Ahora en Manuel Sacristán, Intervenciones políticas. Icaria, Barcelona, 1985, pp.158-177 (el paso citado está en la página 165).
3 Sacristán presentó y editó en 1976 una Antología de los escritos de la Meinhof a quien había conocido durante su estancia en Alemania entre 1954 y 1956.A ella se refería en una de sus últimas conferencias: “Sobre Lkukács” (1985), Manuel Sacristán, Seis conferencias. Libros de El Viejo Topo, Barcelona, 2005.
4 Tariq Ali, Años de lucha en la calle. Akal, Madrid, 2007, p. 259.
5 A la nueva edición (original 2005, en castellano 2007), Tariq Ali ha incorporado una larga introducción –“Crónica de entonces y de ahora”-, un apartado con intercambio de cartas entre John Lennon y John Hoyland y la entrevista que él y Robin Blackburn hicieron a Lennon y Ono.
6 Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Casi todo que usted deseaba saber sobre salud humana, medio ambiente e industria nuclear y algún día quería preguntar. Libros de El Viejo Topo; Barcelona (en prensa)
7 Me baso en este punto en diferentes entradas de Wikipedia y en un artículo, de marchamo anticomunista y con repetidas pruebas de incomprensión total, como casi todos los suyos, de José Comas que apareció en El País, 3-6-2007: “¿Mayo del 68? No. Junio de 1967” (suplemento, p.6).
8 Manuel Sacristán, Intervenciones políticas, op. cit, pp. 176-177.

http://rebelion.org/noticia.php?id=55669

2008/05/19

FP- SPK. Hacer de la enfermedad un arma.


Margrit Schiller estudiante de psicología en Heidelberg se unió como militante en 1970 al frente de pacientes. De esta experiencia surge un texto de agitación donde el Colectivo Socialista de Pacientes de la misma universidad pone en práctica los contenidos que hacen de la enfermedad un arma del conocimiento y del cambio, un arma ofensiva contra el poder médico, y por consiguiente contra todo poder. Tras la detención del doctor Huber, buena parte del grupo se integra en la RAF. Lo que sigue, a continuación, es una carta de Sartre comentando el escrito: "Hacer de la enfermedad un arma".


17 de Abril de 1972
Queridos camaradas:
Con el mayor interés he leído vuestro libro. A la antipsiquiatría habría que radicalizarla a fondo. Vuestro libro lo haría posible. Pero esto sería solamente lo de menos. Lo que importa realmente lo he encontrado en vuestro libro. Porque se basa en un trabajo práctico coherente y continuo cuyo fin es el abolir todos los métodos terapéuticos en el trato con enfermedades mentales. Es que también todos los demás métodos terapéuticos no son sino así llamados métodos curativos y por principio y desde el comienzo no aciertan en absoluto en el presunto objetivo.
Si trato de resumir el conjunto correctamente, entonces entendéis con Marx por enfermedad alienación, porque la alienación ya por sí sola es la característica general de una sociedad capitalista. Habéis muy bien hecho en eso y con buena razón que abarcáis, elaboráis y trabajáis todas las enfermedades primeramente como productos de alienación capitalista.
Así pues fue Friedrich Engels quien en 1845 hizo constar bajo el título "La situación de la clase obrera en Inglaterra" que a través de la industrialización capitalista se ha creado un mundo "en el cual solamente aquella clase (Sorte) de seres humanos que ha sido deshumanizada y degradada, puede sentirse en casa. Y esto tanto bajo el punto de vista intelectual como con respecto al conjunto corporal de sus costumbres. Esa parte de seres que puede sentirse todavía en casa conforme a todo esto, a esa parte de seres la han bajado y han degradado al nivel del reino animal, pues esa parte de seres no sólo está sino que es enferma bajo consideraciones médicas, es decir es físicamente mórbida."
Engels por lo tanto se refiere siempre al conjunto de esa parte de seres que no sólo está sino que es afectada sin excepción alguna por la enfermedad, porque esa parte de seres, atomizada por fuerza en seres singulares, ha sido y sigue siendo mutilada continua y sistemáticamente en los seres inferiores, -y esto tanto exterior como interiormente. Son las violencias atomizantes del sistema las que llevan a cabo todo esto. Esta enfermedad puede ser concebida, en el sentido de un objeto totalizante incluyendo la totalidad de todas las enfermedades [Gesamtgegenstand], como un único daño grande que ha sido causado, y siempre de nuevo, a los trabajadores asalariados afectados todos ellos en total por enfermedad. Al mismo tiempo esta vida dañada es la rebelión visible contra la totalidad de este daño que les ha reducido, con o sin conocimiento suyo, a este estatus de objeto. Aunque las condiciones y relaciones sociales hayan cambiado a fondo desde 1845, pero la alienación como tal sigue siendo todavía la misma, tanto hoy como en aquel entonces. Esto seguirá siendo así mientras el sistema capitalista siga en pie. Es así porque -como decís- la alienación es condición y resultado de todo actuar capitalistamente en el sistema capitalista. La enfermedad es -como decís- la única forma posible y el único camino posible para vivir en el capitalismo. Es verdad que también el psiquiatra, un trabajador asalariado, es un enfermo como todos los demás y nosotros mismos. Pero lo que al fin y al cabo le destaca por encima de todos los enfermos y de todos sus semejantes, es única y exclusivamente el hecho de que la clase, en la cual domina, le ha pertrechado a él y a sus semejantes con todos los arsenales de poder para hacer encerrar o/y trabajar asalariadamente a los miembros de la clase oprimida. Y no hace falta en absoluto tomar en ponderación que el tratamiento, incluso la "curación", nunca puede hacerse señor de la enfermedad, ni mucho menos en el sistema dominante. Todo tipo de terapia, que es de todos modos solamente una tal así llamada, es en realidad la reparación de la capacidad de trabajo, y nada más. De una manera u otra sigues siendo un enfermo.
En la sociedad establecida existen entonces dos tipos de gente: o uno está adaptado o uno está, bajo la norma médica, sin norma y sin valor. Entre los adaptados existen otra vez dos partes, ambas igualmente sin llamar la atención pero enfermas aunque sin tener conciencia de eso: el médico, si no es al final y como última etapa el psiquiatra, exhibe a uno de los dos tipos de estos enfermos al público como prueba de que éstos cumplen la norma y son valiosos. Son aquellos enfermos cuyos síntomas y padecimientos cuadran con la producción capitalista. La segunda parte de los enfermos adaptados son aquellos cuyos síntomas y padecimientos fueron readaptados por fuerza con medios terapéuticos-terroristas a la producción capitalista.
Pero los demás, éstos son los enfermos sin norma y sin valor (enfermos enfermos, krank-Kranke), los que por una revuelta sin rumbo fijo son incapaces para hacer el trabajo asalariado iatrocapitalista, una revuelta sin rumbo fijo que sólo llega a aparecer en ellos: perturbadora, asquerosa, fea, siendo esa revuelta aguafiestas, signo de fracaso, "en el mejor de los casos" dolorosa y lamentable. Este trabajador asalariado enfermo hace el transcurso [durchlaeuft] luego como paciente, de médico en médico, las reacciones en cadena entre médico-y-médico de ser diagnosticado [y ni siquiera hace falta un diagnóstico expreso, con esto ya son más cautelosos, es decir son más recatados-astusiosos (gescheit-gescheut)]. Es decir: hace el transcurso [durchlaeuft] a través de la cadena de significantes, él mismo el significado sucesivo, en las palabras de Jacques Lacan que también yo utilizo aquí, porque en la cadena de significantes cada significante tiene como "asunto" [Gegenstand] solamente a otro significante al cual el significante apunta mecánicamente, con un curso inevitable guiado por raíles del habla y con gran diseminación, también en niveles así dicho inconscientes, pero con lo cual nunca dan con el significado al que se refiere presuntamente -como suponen todos como si tal cosa- nunca con el "asunto" real del juicio [Urteilsgegenstand], es decir: con un "asunto" cualquiera, puede ser una vez también un paciente*. Si el paciente ha hecho el transcurso a través de esta cadena de significantes deslizadora y resbaladiza [Abrutsch- und Ausrutscher-Signifikantenkette], entonces aterriza finalmente en el psiquiatra (un efecto fulminante averiguable sólo estadísticamente pero no calculable -exactamente como en el caso de una bomba atómica), aterriza por lo pronto en lo psiquiátrico, bastantes veces ya en el acto o como estación terminal. Se trata -bien entendido- en el caso de esta segunda categoría de enfermos de los que son la revuelta sin rumbo fijo porque han sido incapacitados por su revuelta sin rumbo fijo para hacer trabajo asalariado capitalista.
* Citado, escrito (scrivere é uccidere, A. Verdiglione), olvidado. [Aufgerufen, abgeschrieben, totgemacht.] Convocado, desahuciado [ab-geschrieben] y registrado viene el paciente significado por la puerta de la consulta y tiene su final, su morir, ya consigo, por lo demás como cualquier otro objeto también (elefante, árbol, barrera ...). Por eso: escribir es asesinar. Quien ofenda con enfermedad está en el derecho. La enseñanza de significantes tiene su dialéctica particular. Todo jaleo alrededor de la tecnología génica, que sólo es modernista y nada más, no cambia nada en esto, cuando la enseñanza de significantes despliega en relación con la enfermedad su fuerza de percusión, como en lo presente en Sartre. PF/SPK
Este policía, a saber el psiquiatra, les echa primera y automáticamente, es decir sin intervención especial, fuera de todo contexto de la ley al negarles a los pacientes llegados a él por ejemplo por traslado o como en la mayoría de los casos a través de otro policía, primeramente el derecho a recurrir a las leyes más simples y más elementales. Por supuesto el médico/psiquiatra es el cómplice de las violencias atomizantes y despedazantes por estar totalmente vinculado y comprometido en ellas. Saca picoteando los casos singulares y les aísla como si éstos -porque se manifiestan al nivel corporal o social como perturbadores y como revoltosos- tuviesen ellos mismos la culpa de estas molestias y turbaciones y de su desgracia y de todas las desgracias en torno suyo. Entonces colectiviza a estos pacientes, les convierte en una colección* de los que le parecen semejantes entre sí, y sea solamente en una única particularidad la cual saca de su interior como una calidad atributiva (Anmutungsqualitaet en el sentido de Husserl, véase también bajo phainomena) que a él le parece conveniente, para incrustarla "sutilmente" en una característica diagnóstica específica. Y ahora continúa la observación celosa [im eifrigen Verfolg] de sus distintos comportamientos después de que el psiquiatra haya relacionado todos estos efectos suyos alternando uno con el otro así que supuestamente le salta de un golpe a los ojos la unidad de sus nocividades (nosología) en las cuales se basa aquella supuesta unidad. Al fin y al cabo les tiene, a estos artefactos suyos, por las enfermedades mismas porque ya antes ha buscado y encontrado -clasificando y diferenciando, se sobreentiende- un cajón oportuno para todo. La persona enferma como tal está sacada ahora fuera de sus relaciones sociales y personales y aislada como un átomo y está arrojada detrás a una categoría especial (esquizofrenia, paranoia, etc.). De este modo el enfermo aislado y atomizado puede verse arrojado detrás a una categoría particular y al mismo tiempo en "sociedad" con otros pacientes, con algo supuestamente parecido. Sin embargo no puede llegar, por supuesto, a mantener relación social alguna con estos otros pacientes porque cada una de estas personas es -desde la óptica del psiquiatra- sólo el ejemplar idénticamente igual de la una y misma "psiconeurosis"**.
* un colectivo. Muy utilizada por la clase médica de hoy es la expresión colectivo de pacientes para un objeto de investigación, y ya Martín Lutero había deseado ardientemente un colectivo de pacientes para el médi-culo o como él dice y escribe: para el SALVAd'or (HEILand). Tanto éste como el otro "colectivo de pacientes": todo para el médi-culo.
** Confrontado con todo eso por Huber al director psiquiatra Walter Ritter von Baeyer no le quedaba nada más que reclamar un cierto mandato de la sociedad de encarcelar a los pacientes y que reclamar los límites que opone el Estado en contra de cambios necesarios. ¡Viva el contrato social! ¡Viva la revolución! (¿Qué revolución?). En las palabras del director: "No puedo echar piedras en ventanas." Huber: "Pero yo sí, y más y más, la necesidad siendo la más comprobada." El director se huyó y casi se rompió su cabeza en los vidrios de la puerta. En casos parecidos para sus pacientes -huyendo de electrochoques- han resultado fracturas en la base de la cabeza. ¿Es más fácil ser director o asesinarse como director?
Todo por el contrario de todo esto, vosotros habéis conseguido vuestra meta y os habéis propuesto enfocar y cambiar los hechos colectivos que son la base de todo ello, más allá de las múltiples apariencias: todo esto está relacionado y ligado estrictamente con el sistema capitalista porque el sistema capitalista convierte a todos en una mercancía y como consecuencia de ello a los trabajadores asalariados en cosas (transformación de los trabajadores asalariados en la alienación y en la cosificación en cosas y objetos). No tengo que explicaros, y esto está totalmente claro para vosotros, que el aislamiento selectivo de gente enferma solamente continúa y refuerza su atomización. De la misma manera está claro también para vosotros que esta atomización empieza ya al nivel de las relaciones de producción. Del mismo modo habéis aclarado ya en lo práctico que pacientes que hacen la pregunta de construir una otra sociedad en su conjunto, tienen que crear en primer lugar una comunidad que se agita mutuamente, en pocas palabras: tienen que crear primero un colectivo socialista de pacientes. Esta pregunta surge en primer lugar de la oscuridad de su revuelta en la enfermedad misma (ya siendo protesta sin rumbo fijo).
Vosotros os negáis con razón a ver en el médico y el paciente, ambos enfermos como cada cual, dos personas distinguibles: porque en realidad y consecuentemente fue ya así desde hace siempre, que por la distinción entre médico y paciente el médico se ha convertido en el único significante [excursus: significante: dador de sentido, intérprete, significador, indicante, a-divina-dor (Bedeuter, Be-deuter) y al fin y al cabo el superius maximus, es decir: the most important person [der Bedeutendste] por antonomasia; Sartre conoce por supuesto la historia de una tradición entre tanto milenaria del par de definiciones significante y significado que consta por primera vez en la filosofía de los estoicos, a continuación en Aristóteles, más tarde en el suizo de Saussure y el checo Jakobson y no en último lugar en Lacan, y Sartre sabe de sobra según el susodicho texto, que en ninguna otra parte se deja ejemplificar mejor la dicotomía devastadora y la división en clases antagónicas entre médico y paciente que en la maquinaria significante-significado la cual amuela y aplasta al paciente hasta convertirlo en una cosa absolutamente irrelevante y alza sea al médico, sea al psiquiatra a la clase de dioses; porque: es el médico al mismo tiempo filósofo -así hace ya saber la escuela estoica- entonces llega a igualarse a Dios. En otras palabras: por encima de este significante se supone a lo sumo el cielo, más alto ya no es posible, tampoco hoy ni en el porvenir, y la caída de la clase médica ya figura desde hace mucho en el programa. Hay que añadir que el paciente sin derechos y aislado como enfermo es en su enfermedad singular el único significado por antonomasia, el objeto expuesto sin amparo a toda determinación ajena [significado = cosa indiferente, cargable arbitrariamente, funcionalizable a través de y con interpretaciones y significaciones que tienen efectos como una llave doble de policía (polizeidoppelgriffige Bedeutungen) y para los fines e intenciones de la persona significadora, a saber el médico o psiquiatra]].
Todo por el contrario de esto: el médico y el paciente son una unidad dialéctica, una unidad dialéctica que es la base de todos, a modo de una raíz. Si los pacientes han entrado una vez en contacto grupal, entonces en el núcleo de esta relación dialéctica y según el tiempo y las circunstancias, el momento progresivo que impulsa hacia adelante será uno u otro paciente repectivamente, y esto a medida que los pacientes insistan en el momento reaccionario de su enfermedad o que consigan una idea plenamente consciente (Hegel, Spinoza) de su revuelta y de sus intereses y sentimientos verdaderos que están oprimidos, destruidos y torcidos por la sociedad capitalista existente. Es una necesidad para los pacientes el colectivizarse y el crear colectivos. Esta necesidad es la consecuencia de su comprensión de que más allá de sus enfermedades singulares distintas la enfermedad como tal es la contradicción fundamental en cada uno de ellos (como para añadir: enfermedad como tal es la contradicción fundamental entre enfermedad y capital, la contradicción principal es: clase de pacientes contra clase médica). La otra comprensión consiste en que cada uno es al mismo tiempo significador y significado, pero en el colectivo de pacientes verdadero es determinante, decisivo y significativo a medida de la enfermedad únicamente la revolución nueva en virtud de la enfermedad. Tienen que crear colectivos ya sólo para llegar a estar en condiciones de tomarse en consideración [in Betracht zu nehmen] encontrándose y de reconocerse mútuamente unos a otros. En esta propia luz suya se ponen los unos a los otros a la luz correcta pudiendo poner al descubierto, distinguir y mantener separados los momentos reaccionarios y progresivos respectivos. Un ejemplo del momento reaccionario es la ideología burguesa. Los momentos y elementos progresivos consisten todo por el contrario en el reivindicar y anhelar una otra sociedad en la cual el objetivo más importante y más alto es la especie humana todavía pendiente de crear pero ya no las ganancias y beneficios. No cabe duda alguna de que colectivos de esta índole nunca jamás puedan tener interés por su "curación" [Heilung], ni mucho menos que la tengan alguna vez como su objetivo. Esto es así porque el capitalismo produce las enfermedades singulares en todos y en cada uno. Y porque la "curación" en lo psiquiátrico por los médicos de la cabeza y del diafragma [Seelenaerzte*], los médicos especializados y médicos generalistas no significa por lo general otra cosa que el intento de reintegrar a la gente enferma en la sociedad enferma existente. Es decir, que colectivos de esta índole tienen todo por el contrario que luchar con todas sus fuerzas corporales para que la enfermedad consiga su pleno desarrollo y despliegue. Se trata por consiguiente de potenciar a la enfermedad cada vez más y de llevarla a su extremo, es decir al punto en el que la enfermedad llegue a ser una fuerza revolucionaria. El medio y la herramienta para ello es el colectivo con su concienciación colectiva.
* Según los griegos antiguos el diafragma siendo el lugar donde vive el ánima inspirando y expirando.
A mí me ha alcanzado el encuentro con el SPK como el rayo proverbial al alma natural (Hegel). La impresión arrolladora que me ha hecho el SPK consiste en el hecho de que los pacientes libres de individuos médicos, es decir sin un polo significador, han descubierto y sacado a la alborada y a la llena luz caliente y calenturienta, -en medio de lo Otro existente en lo cual no existen cosas por el estilo-, relaciones de un modo similar a la especie humana al apoyarse recíprocamente en captar con una claridad plenamente consciente su situación y sus circunstancias. Se miran el uno al otro con una atención indivisa y altamente atenta en un encuentro en el que uno está enfrente del otro. Y eso significa que actúan como seres subjetivos libres, como una unidad dialéctica de significante y significado. Mientras que en toda la psiquiatría moderna es así -caso modélico psicoanálisis- que, quien esté enfermo, nunca llega a mirar a nadie a la cara; porque los médicos -otra nulidad prehumanoide- están sentados detrás de ellos y rondan a espaldas de ellos. En todo esto ya están lo bastante saturados y ya tienen bastante trabajo con tomar nota de todas las expresiones, palabras y los sentimientos de los pacientes, de protocolarlos y sea tal vez solamente como protocolo mnemotécnico y al mismo tiempo también de categorizarlos inmediatamente y sin inconvenientes y esto exactamente de tal modo que al médico le parece el único acertado a propósito.
Esta determinación fundamental del intuir relativa al espacio [raumbezogene Grundanschauungsform, Kant] en la relación médico-paciente pone al paciente en la situación de no ser nada más que un objeto, mejor dicho: un trozo de masa de carne coagulada a modo de un objeto/no objeto [gegenstaendlich / ungegenstaendlich], mientras que el médico en esta relación médico-paciente se halla (de antemano) hecho y fetichizado como significador absoluto e igual a Dios. En esto consiste por lo tanto su hermenéutica: en hacer deslizar y resbalar en un abrir y cerrar los ojos a significantes que tienen como objeto solamente a otros y otra vez a otros, y todavía a otros significantes (cadena de significantes) -significantes deleznables y sin fondo per se-, y al final de este tobogán tenemos la ayuda para morir, la eutanasia, para la mejor comprensión: eutaNAZI. Y así descifra el médico su hermenéutica*, su bonito mensaje (¡en comparación con esto, la arrogancia más cínica no es nada!), su mensaje bonito, bueno y de verdad de todo lo que le ha dado en la mano su "philosophy", sí, también toda la filosofía excelsa de otros y en general, como una supuesta herramienta intelectual después de todo el categorizar, apuntar y memorizar. Además su hermenéutica es un secreto, cuyo secreto significante-significado supuestamente sólo él es capaz de descifrar.
* Para la mejor comprensión y para la traslación muy libre.
Me alegro de estar enterado y haber comprendido el progreso verdadero que es el SPK. Solamente me queda por estimar mucho los resultados fundamentales de vuestro trabajo y confirmarlos plenamente. Si aforo todo esto correctamente entonces tengo claro sin duda alguna que este trabajo os puede exponer solamente a los peores métodos de opresión de los cuales dispone la sociedad capitalista. Estoy pensando no solamente en los potenciales de violencia que utilizan aquellos a los que les gusta hacerse celebrar a sí mismos como portadores y garantes de las bendiciones de la cultura. Estoy pensando también en todos sus apéndices para los que vuestro trabajo puede representar solamente la invitación a soltar sobre vosotros a todos sus perros de cadena del Estado y de la policía. Estaréis impulsados a luchar por todos los medios porque los que mandan [das Sagen haben] en la sociedad existente, pero sobre todo los que hacen tratamientos y negocios, quieren impediros continuar vuestro trabajo práctico. Para ello les basta acusaros ya por el momento mezquina y vilmente al menos ya de conspiración.
No obstante en el futuro nadie podrá juzgaros por las detenciones imbéciles, sino exclusivamente por lo que todavía conseguiréis y ya habéis conseguido.
Jean-Paul Sartre