2009/12/30

La socialización de niños proletarios

Este trabajo se basa en el convencimiento político que el carácter contradictorio de la socialización del niño proletario tan solo puede ser suprimido mediante una práctica educativa directa, organizada y anticapitalista – como parte y expresión de la lucha de clases proletaria.


(…) Esta concepción se pretende presentar a través de material histórico del proceso de socialización del niño proletario bajo condiciones sociales de luchas de clases abierta y – para el niño – contradicciones de clase vividas como experiencias directas.


Esta realidad histórica permite documentar tanto las consecuencias que tiene la posición de clase proletaria sobre cada niño de clase obrera– su discriminación y explotación -, como el significado que tiene la organización de la lucha proletaria para el despliegue de las capacidades y posibilidades de estos niños.


(…) En general se puede decir que la función de una educación proletaria organizada en el capitalismo solo puede consistir en aportar al niño un marco seguro y de orientación dentro del cual pueda luchar de forma colectiva contra las consecuencias individualizadoras y discriminadoras del entorno capitalista sobre su desarrollo físico y psíquico. La organización (…) es la que permite la formación de colectivos de niños estables.


Con esto quedan unidas políticamente las condiciones externas (que posibilitan las capacidades sociales colectivas y de lucha, provenientes de un despliegue de su posición de clase) con la existencia de la organización de la lucha de la clase obrera.


(…) Mediante el análisis histórico del proceso de desarrollo del niño proletario se pretende entrar en discusión con trabajos de investigación más recientes sobre socialización, con el fin de demostrar como apenas ha cambiado nada en las condiciones sociales contemporáneas respecto al carácter fundamental de clase en la educación y socialización. (…) Esta perspectiva histórica permite, principalmente, otras interpretaciones que no se pueden llevar a cabo desde los trabajos más recientes. Sobre todo cobran importancia aspectos políticos y de método: el análisis histórico muestra que la función social de la educación de clase y su expresión específica no se pueden explicar desde el comportamiento individual de los padres o desde la posición específica de la familia, sino que tan solo a través del análisis político-económico del significado que tienen formación y educación en el capitalismo.
Jan Carl Raspe

2009/12/06

Kinderläden 2

Con el final del movimiento estudiantil aparece, entre otras, una corriente que se aparta de la vida política y social para vivir una alternativa de vida radical, todo esto sin seguir la "larga marcha a través de las instituciones" teorizada por los extraparlamentarios alemanes e imposibilitada con anterioridad por el Berufsverbot, sino desarrollando experimentos tipo la Kommune I, y después con la experiencia difusa de los Kinderläden, "escuelas infantiles antiautoritarias".
La marcha fuera de las instituciones.
Del clima político y cultural de la oposición extraparlamentaria y como consecuencia no de una vanguardia, sino más bien de una militancia social difusa nacen los Kinderläden. Esto en un marco más amplio de iniciativas ciudadanas (Bürgeninitiative) numerosas y variadas, que van desde las luchas ecologistas contra las nucleares a otras contra las "instituciones totales" (prisiones, estructuras psiquiátricas, ejército), representaron una continuación de la política fuera de las universidades en cuanto sujetos directamente interesados.

El impulso que toman los Kinderläden por ejemplo proviene del movimiento feminista, el cual consideró parte esencial de la liberación de la mujer la resolución del problema de la crianza de los hijos. De ahí que el "comité de acción por la liberación de la mujer" fundó el primer Kinderladen en Berlín occidental. Esto fue seguido rápidamente de muchos otros por toda Alemania, tanto es así que en 1974 en Berlín, junto a 300 escuelas oficiales existían otras 200 no oficiales. El modelo de educación antiautoritaria que se seguía era el de la experiencia de la psicoanalista revolucionaria Vera Schmidt, quien fundó en Moscú en 1921 un jardín de infancia antiautoritario, cuyo programa de instrucción eliminaba la moral burguesa, sustituyéndolo por la explicación sexual y la educación colectiva.

Muy pronto los Kinderläden, convertidos en un verdadero y auténtico movimiento, más allá de darse una estructura de coordinación tenían que decidir si tener o no subvenciones por parte del Estado. En la mayoría de los casos la respuesta fue negativa manteniendo así su propia autonomía, sobre todo, visto la legislación que se venía aprobando.

La experiencia se extendió con chavales de barrio, o en las fábricas.

Alemania ha sido el único país donde esta experiencia se ha logrado de manera más masiva, superando el carácter aislado que tuvo en el resto de países europedos.

2009/12/05

Kinderläden

Kinderläden: ¿Revolución de la educación,...
o educación para la revolución?
Hace mucho tiempo que no es un secreto: hoy ya no se corresponden los métodos educativos que se practican -tanto en el Kindergarten (escuela infantil), como en casa- con las exigencias de una ciencia de la educación moderna. La obsesión por la higiene y el sistema de castigo y recompensa de nuestra propia educación, se reproduce la mayoría de las veces, sin crítica alguna. Los resultados de la ciencia sólo quedan al alcance de una pequeña elite.
El movimiento de los Kinderläden fue una iniciativa frente al estado de las cosas. Padres, en su mayoría estudiantes, se juntaron para eliminar colectivamente aquellos fallos que seguían creciendo en el seno de la familia ideal. Alquilaron tiendas vacías (laden en alemán es tienda, de ahí el nombre de Kinderladen), e intentaron saber más sobre el síndrome de la personalidad autoritaria que domina nuestra sociedad. Fueron apareciendo más y más, hasta que la idea de una educación antiautoritaria se hizo fuerte, llegando incluso a llamar la atención de las autoridades en su letargo. Pero mientras las instituciones se esforzaban por integrar el nuevo pensamiento de educación libertaria, la idea de los Kinderläden se seguía desarrollando.

"La teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, los que hacen que cambien las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado". Karl Marx

2009/11/17

Porque el fuego no muere.

“Acabar con la resistencia significa lo mismo que destruir la salud. Acabar con la resistencia significa en última instancia: matar.” Ulrike Meinhof

He nacido muy cerca de la Línea Gótica que atraviesa las montañas de mármol blanco de los Apeninos, es una región partisana, donde las brigadas anarquistas y comunistas se hicieron fuertes. Sobre estas montañas se pueden encontrar aún lápidas que recuerdan dónde cayeron los combatientes de la resistencia y en las aldeas, sobre otras placas, vienen enumerados uno a uno los nombres y apellidos de las mujeres, ancianos y niños masacrados; a veces incluso quemados vivos durante la represalia nazi-fascista. Hasta hace unos pocos decenios era todavía peligroso para un alemán de visita por la zona adentrarse en estos territorios.

Cuando en los años setenta se formaron de nuevo grupos y brigadas de combatientes, los últimos partisanos aún seguían presos, como Belgrado Pedrini y Giovanni Mariga. Durante el primer proceso en el cual estuve imputado por asociación subversiva con la llamada “Brigada Dante di Nanni“, en el informe de instrucción, junto a otros jóvenes y otros incluso aún más jóvenes, saltaba a la vista el nombre de un setentón Mariotti Libero, un viejo anarquista de las Brigadas internacionales que luchó en España. E incluso los primeros “hierros viejos” que se veían, venían de la resistencia del ‘44. Circulaba una “Staier“, que había hecho la guerra civil contra Franco, y no había dejado de funcionar de lo bien conservada que la tenían.

Es extraña la resistencia, a veces se yergue mostrándose potente y majestuosa, como en Estalingrado y en Vietnam, otras veces parece claudicar como en Bolivia.


Si el fuego, la brasa, la ceniza pueden convertirse en metáforas de la resistencia como sucede en el poema de Pablo Neruda, entonces se entiende que después de la llamarada se forman las brasas y luego las cenizas. Pero a menudo las cenizas conservan el fuego como un viejo volcán, y basta con un soplo de aire para hacer volar la superficie muerta, descubrir las ascuas y hacer arder la llama, y a veces incendiar la pradera.


Nosotros que éramos jóvenes, de los de la RAF sabíamos bien poco, no éramos de la generación del ’68 no estábamos muy informados, pero estábamos ávidos de noticias. Alguna cosa sobre Rosa Luxemburgo ya sabíamos. Para mí en la República Federal Alemana estaban los nazis, ya que el ejército Rojo se detuvo en Berlín. Suerte que Gianfranco Faina y la revista “Sinistra Proletaria” comenzaron a escribir algo verídico sobre Ulrike, sobre la RAF y de cómo eran tratados en las cárceles. No me sorprendía mucho el trato dado a los prisioneros, visto que de ahí de dónde soy habían hecho cosas peores. En cuanto a la democracia y a los socialdemócratas, ya conocíamos la historia del ministro Noske con los espartaquistas. Sentíamos una gran admiración por estos compañeros alemanes, ¿cómo eran capaces de combatir en Alemania- en pleno vientre de la bestia?

Siempre tuve el temor que los exterminasen, como habían hecho en nuestras aldeas de montaña: en Vinca, en San Terenzo, en Sant’Anna di Stazzema.

Hacéis bien en preguntaros, ¿qué tiene que ver todo esto con el arte y con los mosaicos? Los dos años de trabajo con los mosaicos, hechos entre un trabajo mío en la cantera y otro, van dedicados a los miembros de la RAF y de la resistencia alemana muertos en prisión. He elegido el mármol por su severidad clásica, por su resistencia y su grosor, porque la resistencia debe ser representada con material resistente. He elegido el mosaico porque es una técnica antigua, tan alabada y perdurable, como lo son la rebelión y la revolución. La técnica que produce la forma no debe seguir modas efímeras, así como un contenido tan potente no puede permitirme la más mínima ligereza, y mucho menos improvisadas “experimentaciones”. He recompuesto el acto de proyectar con el ejecutar, el trabajo intelectual y el trabajo artesanal.

Paolo Neri, 2008

Schockokuss

¡¿Cómo olvidar el posterior atraco con Schokoküsse, en las que se tranquilizaba a los clientes más asustados ofreciéndoles pastelitos de chocolate?!

El Silencio tras el disparo, es un drama mitad real, mitad ficticio del director y guionista Volker Schlöndorf, cuya trama está inspirada en la autobiografía de Inge Viett. La biografía de esta mujer es mucho más interesante que la del cineasta que destaca por ser uno de los pioneros del lo que se llama nuevo cine alemán. Su primera película fue en 1965, un cortometraje prohibido en Francia pero en su deriva ha terminando oscarizado, tras adaptar al cine la novela del nobel socialdemócrata Günter Grass, el Tambor de hojalata . Por su parte, Inge Viett fue tutelada por el Estado durante su infancia, escapó de la familia de acogida y se hizó streaper en el barrio de Sankt-Pauli. Luego al trasladarse a Berlín va tomando conciencia de clase junto al APO, y de ahí al Movimiento 2 de junio, hasta coincidir en los '80 con la línea anti-imperalista de la RAF. Recientemente ha sido multada con 225 euros por resistencia a la autoridad, como consecuencia de haber participado en una manifestación en 2008 contra un acto militar de jura de bandera.

2009/10/08

Berufsverbot- Inhabilitación profesional

"La Patriota" es el film donde se enmarca de manera más perfecta el tema central de trabajo de Kluge: la formación de una nueva conciencia histórica. "La historia es materia bruta, no es piadosa ni blanda". A fin de quebrarla derramando lo derramado, dejando que lo reprimido salga a flote y que los muertos salgan a la vida, Kluge y Beate Mainka-Jellinghaus han hecho gala de toda su habilidad para el montaje.


En Enero de 1972, el canciller de Alemania Federal, el socialdemócrata Willy Brandt, institucionaliza lo que se vino en llamar Decreto Anti-radicales (Radikalenerlass). Bajo esta legislación, a la gente que se considera radical, se le prohibe acceder al empleo público, se la inhabilita profesionalmente (Berufsverbot). En gran medida fueron afectados por esta ley ad hoc los educadores. Cabe recordar que el único precedente está en una ley del año 1933 que perseguía del mismo modo a la población judía, a los artistas y a la oposición política al gobierno Nazi alemán.

2009/09/14

El honor perdido de Katharina Blum

El Premio Nobel Heinrich Böll escribió esta novela a principios de los años 70, que fue cuando nacieron en Alemania los primeros grupos de lucha armada como la RAF o el Movimiento 2 de junio. Nacieron como consecuencia del movimiento del 68, que con sus métodos no consiguió llegar a su meta: un mundo más justo y sin guerras
Harry STÜRMER Profesor de alemán y traductor (Goethe-Institut)

El próximo 29 de febrero tendremos la oportunidad de ver una excelente película en la casa de cultura de Okendo de Donostia (19.00). Una película que no se ve todos los años. Y no es por lo del año bisiesto. Se trata de «El honor perdido de Katharina Blum». Volker Schlöndorff rodó la película en 1975, cinco años antes de recibir un Oscar por «El tambor de hojalata» y un año después de la publicación de la novela del mismo título («Die verlorene Ehre der Katharina Blum») del escritor alemán y Premio Nobel, Heinrich Böll.
El tema de la película son los valores, el honor, de un ser humano en contraste con los métodos de los, o algunos, medios de comunicación. El personaje central es Katharina Blum, una modesta mujer alemana divorciada, trabajadora, sincera y serena, a quien llaman «la monja». Un día de carnaval se deja animar por una amiga y acude a una fiesta donde conoce a un hombre atractivo y simpático que le confiesa que había desertado del Ejército y está siendo buscado por las fuerzas de seguridad del Estado. Katharina decide escuchar a su corazón y le deja dormir en su casa, no sin indicarle antes una vía de posible fuga. Así, cuando a la mañana siguiente la policía irrumpe en su domicilio, ella se queda tranquila con su conciencia. Pero su estado de ánimo cambia al ver la campaña que la prensa, en armonía con las fuerzas del Estado, lanza contra ella. Llegándose al punto de... Pero no vamos a anticipar aquí toda la película.
Lo que sí podemos decir es que, al final de la película, Katharina, a pesar de todas las posibles vulneraciones de unas leyes establecidas en el Código Penal, jamás ha perdido su honor, todo lo contrario. Ella es la heroína santa de la historia, defendiendo los valores que la prensa ya perdió hace tiempo en Alemania (y en otros sitios).
El Premio Nobel Heinrich Böll escribió esta novela a principios de los años 70, que fue cuando nacieron en Alemania los primeros grupos de lucha armada como la RAF o el Movimiento 2 de junio. Nacieron como consecuencia del movimiento del 68, que con sus métodos no consiguió llegar a su meta: un mundo más justo y sin guerras.
Según los afiches de «se busca» de la Policía -que eran utilizados por primera vez desde los tiempos nazis como método público de persecución en Alemania- la periodista estrella de izquierdas Ulrike Meinhof estaba involucrada en la liberación del militante Andreas Baader. Éste cumplió cadena en la cárcel por haber atentado contra un centro comercial, como protesta contra el consumismo y la indiferencia ante la guerra de Vietnam. Böll pidió públicamente garantías estatales para que la periodista se entregara voluntariamente. Pero se equivocó doblemente, ni el Estado alemán, empezando a desarrollar todo su arsenal antiterrorista contra este grupo opuesto al sistema, estaba dispuesto a dar estas garantías, ni Ulrike Meinhof quería entregarse para volver al arma de la pluma.
El Estado alemán y su prensa se tomaron muy mal esta iniciativa del Premio Nobel, más aún cuando la RAF (Rote Armee Fraktion - Fracción del Ejercito Rojo; a cuenta del trabajo de los medios de comunicación conocido aquí solamente bajo el nombre de los Baader-Meinhof) puso una bomba en el headquarter que el ejército de EEUU tenía en Heidelberg para planificar sus bombardeos sobre Vietnam. La prensa atacó sin perdón a la «Baader-Meinhof-Bande» (la banda - criminal / terrorista intuiría automáticamente el lector y la lectora - de Baader y Meinhof) mientras Heinrich Böll insistió públicamente en que, como mucho, se podría hablar del «grupo» Baader-Meinhof. Consideraba necesario este matiz para no juzgarles de antemano, o ponerles en el mismo bote que una simple banda mafiosa con fines criminales. La prensa no perdonó. De repente, el mismo Heinrich Böll se convirtió en blanco de la prensa alemana, empezando por el periódico sensacionalista de mayor tirada en Alemania, el «Bild-Zeitung», que empezó una verdadera caza de brujas contra el Premio Nobel.
Será por la experiencia sufrida en su propia piel por lo que Heinrich Böll escribe un epílogo a la novela aclarando lo siguiente: «Las personas y acontecimientos son de pura ficción. (...) Similitudes con las prácticas de la `Bild-Zeitung' no son intencionadas ni casuales, sino inevitables».
Heinrich Böll no perdió su honor. Después del encarcelamiento de Ulrike Meinhof, pidió permiso para visitarla y ver él mismo las condiciones de su aislamiento -denunciado como «tortura blanca»- lo que le fue denegado. Y hasta poco antes de morir, en 1985, participó con grupos pacifistas, en plena Guerra Fría, en los bloqueos de las bases americanas donde se guardaban armas atómicas en terreno alemán.
¿Dónde están los y las intelectuales y famosillos en el Estado español que se atrevan a levantar su voz a favor de la moral y el honor, en vez de guiñar un ojo al poder del Estado?

Gara

2009/07/22

Discurso pronunciado en el Römerberg contra la legislación de emergencia (2)

Hans-Jürgen Krahl entonces miembro de la directiva del SDS pronunció este discurso en Frankfurt, en el Römerberg, durante el transcurso de una manifestación en contra de la legislación de emergencia convocada en la víspera del tercer debate parlamentario el 27 de mayo de 1968 (continuación)

Quien ya haya probado las porras de la policía y la justicia política que el Estado emplea contra las manifestaciones de oposición política, no duda de cuál es el verdadero propósito de las leyes de emergencia. Y así mientras que el periódico Bild no deja de calumniar sobre la huelga de los obreros diciendo que "perjudica al pueblo", durante el transcurso de la huelga en Hanau, un miembro de la dirección empresarial se lamenta de la insuficiente preparación de la policía en caso de emergencia.

2009/07/21

AGIT-883


Agit 883 56 51, que más adelante se abrevió a Agit 883, era una revista anarco-libertaria proveniente de la izquierda de Berlín occidental. Fue publicada de Febrero de 1969 hasta Febrero de 1972, cambiando durante estos años los subtítulos y la composición de su redacción, siendo también muchas veces criminalizada. Por lo que respecta a los temas que abordaba, su lenguaje y su presentación (ilustraciones con montajes fotográficos y comics, denunciando al Estado), fue considerada la revista típica del movimiento estudiantil de los años posteriores. El número que forma parte del nombre de la revista hace referencia al número de teléfono de la redacción, es decir, del piso compartido y del co-editor Dirk Schneider, situado en la calle Uhlandstrasse 52 del distrito Berlín-Wilmersdorf.

El proyecto colectivo de la revista fue concebido por Dirk Schneider, iniciando con el asesinato del estudiante Benno Ohnesorg por la policía el 2 de Junio de 1967, como plataforma de contrainformación de la izquierda y fue así como fue llevado adelante. Al principio, con una tirada de 6.000 ejemplares, Agit 883 tenía una orientación marxista y estaba inspirada por la teoría crítica. Pero más tarde se convertiría en una revista explícitamente antileninista de orientación anarquista. La cuestión sobre la linea activista y la postura frente a la RAF hizo que los componentes de la última redacción se pusieran a mal y finalmente llevó a la separación de un grupo en Abril/Mayo de 1971, que de aquí en adelante publicarían la revista "Fizz". Previamente Holger Meins aún consiguió la publicación de la convocatoria constituyente. "Fizz" era una revista anarco-libertaria de Kreuzberg, fundada por Peter-Paul Zahl, con gran simpatía hacia la guerrilla urbana. Tanto la represión ejercida por la justicia y los órganos policiales, como las repetidas confiscaciones de tiradas, principalmente, llevaron a la finalización de ambos proyectos. Los sucesores inmediatos de Agit 883 fueron "883 Hannover", "883 Bremen", de muy corta duración, y revistas locales como "Bambule", "Berliner Anzünder" (el encendedor de Berlín) y "Hundert Blumen" (cien flores). El título "Hundert Blumen", lema de la revista, tiene su orígen en una consigna de Mao: "Dejemos que cien flores florezcan, dejemos que cien escuelas compitan” (ver también movimiento de las cien flores).

Constitución y lucha de clases

Hans-Jürgen Krahl había nacido en la asfixiante provincia conservadora de la Baja Sajonia, desarolla sus primeras experiencias políticas al inteior del movimiento juvenil de la CDU. En cuanto se traslada a Frankfurt se adhiere al SDS pasando a ser uno de sus principales exponentes. Fue uno de los más brillantes alumnos de T.W. Adorno en su famoso instituto de investigaciones sociales de Frankfurt, pero también fue crítico suyo y hasta opositor. Exponente al igual que Dutschke del ala antidogmático del SDS, buscó, en una febril actividad intelectual, ofrecer a la organización una base teórica que la tuviese al resguardo de un reflujo reformista a la sombra de la socialdemocracia, sin hacerla recaer en un marxismo esclerótico o doctrinario, en un estrecho enfrentamiento con la filosofía alemana del siglo XX, Krahl buscará restaurar los instrumentos teóricos del pensamiento materialista bajo las condiciones del capitalismo avanzado, conduciendo memorables polémicas con Adorno, Habermas, Marcuse. Sus tesis sobre la relación general de inteligencia científica y la conciencia de clase proletaria siguen siendo uno de los más importantes textos producidos por el movimiento estudiantil a fines de los sesenta y anticipan muchos temas que se han convertido sólo hoy en actualidad general.
Krahl muere jovencísimo en un accidente de coche en febrero de 1970. Todos sus escritos, intervenciones, ensayos serán reunidos y publicados en 1971 en un volumen -que viene ahora de ser reeditado- y titulado Konstitution und Klassenkampf.

2009/06/29

La venganza de Estado no prescribe

DOS MIEMBROS DEL GRUPO ALEMÁN CÉLULAS REVOLUCIONARIAS, PENDIENTES DE EXTRADICIÓN POR UN DELITO PRESCRITO. Treinta años después de sus supuestos delitos, la justicia alemana exige nuevas extradiciones de integrantes de este grupo, al que no pudo condenar en su momento.

Las Células Revolucionarias (RZ, por sus siglas en alemán) nacieron en la Alemania de principios de los años ‘70. Los miembros de las diferentes células actuaron desde su vida normal, es decir, contrariamente a los militantes de la Fracción del Ejército Rojo (RAF, por sus siglas en alemán), no pasaron a la clandestinidad, cosa que impidió que la saña persecutoria policial tuviera los éxitos deseados.
Uno de sus postulados principales era que la lucha subversiva nunca debía ir desligada de la práctica social. Con sus acciones e intensos debates, publicados en su revista Revolutionärer Zorn, pretendían complementar, apoyar y animar la lucha de los movimientos sociales. Contrarios a atentar contra la vida de las personas, actuaron en el campo del internacionalismo. Sus objetivos eran denunciar a la OTAN, centrales y armas nucleares. Además de señalar a explotadores y especuladores y a la política estatal con respecto a las personas inmigrantes. Por su parte, La Rote Zora, grupo formado exclusivamente por mujeres, se centró entre otras cosas en la lucha contra la biotécnica y la tecnología genética. A principios de los años ‘90, las RZ pusieron fin a sus actividades por falta de estrategia revolucionaria después de la caída del Muro de Berlín.
Escurridizos a la policía
Hasta el nuevo milenio, policía y justicia alemana tuvieron que esperar para ver en el banquillo a personas acusadas de pertenencia a las RZ. Durante los últimos años tuvieron lugar varios juicios, en parte basados en dudosos testigos protegidos. Una búsqueda y captura que continúa más de 30 años después de los supuestos hechos.
En octubre de 2007, en una banlieue de París, una pareja alemana de avanzada edad se dirige a la farmacia donde habitualmente compran sus medicinas. ¿Una compra más? No. Esta vez les esperaba la policía.
Sonja S. (76) y Christian G. (67), a quienes las autoridades alemanas acusan de varias acciones supuestamente realizadas como miembros de las Revolutionäre Zellen [Células Revolucionarias], se hallaban en “paradero desconocido” desde 1978. Detenidos por primera vez, en Francia, en el año 2000, fueron puestos en libertad al rechazar el tribunal de París la solicitud alemana de extradición, dado que, según la ley francesa, las acusaciones ya habían prescrito. Sin estatus oficial, pero tolerada, la pareja vivió desde entonces cerca de París, a excepción de una breve temporada a finales de 2007, cuando fueron detenidos por segunda vez a raíz de un nuevo procedimiento de extradición, basado en los mismos motivos y ante el mismo tribunal. Pero el resultado fue diferente: el pasado 25 de febrero, el tribunal falló favorablemente a la extradición. Esta vez, la demanda se había presentado en forma de orden de detención europea, concepto legal intracomunitario, según el cual el país solicitado reconoce y acepta el contenido de la orden emitida por otro país miembro sin verificar el contenido de la misma.
Una mala novela policíaca
Lo que parece el comienzo de una mala novela policíaca no es sino una escena de un cuento de nunca acabar, un cuento de la Europa policial y penal, cuyo próximo capítulo podría ser la extradición, por parte de Francia, de aquella pareja a Alemania.
Para que Christian y Sonja también se sienten ante un juez de su país de procedencia, el Estado alemán cuenta con la ayuda del Gobierno y de la justicia franceses, fieles colaboradores del Estado español en asuntos de extradición, quienes con varios fallos contra antiguos militantes italianos también dejaron hecha añicos la doctrina Mitterrand, labor ya iniciada bajo el Gobierno de Chirac. Por su parte, las autoridades alemanas no dudan en servirse para su objetivo de muy cuestionables medios.
A Christian y Sonja se les acusa de la explosión de una bomba, en 1977, en una empresa que exportaba compresores para una instalación de enriquecimiento de uranio en la Sudáfrica del Apartheid; del ataque, ese mismo año, contra una empresa exportadora de bombas para centrales nucleares en todo el mundo; y de un incendio, en 1978, en el castillo de Heidelberg, como protesta contra la política de gentrificación del entonces alcalde. A Sonja se la acusa, además, de proporcionar ayuda logística para el ataque contra la conferencia de ministros de la OPEP de 1975 en Viena. Esta acusación se basa en declaraciones de Hans-Joachim Klein, quien resultó herido en este ataque, en el que hubo tres muertos. En 1976, Klein renunció a la lucha armada y vivió clandestinamente en Francia hasta su detención en 1998.
Declaraciones bajo sospecha
Enseguida, Klein se convierte en testigo protegido, incriminando, entre otros, a Sonja S. y Rudolf Sch. de haber participado en el ataque en Viena. En 2001, Klein es condenado a una pena-descuento: nueve años de prisión por triple asesinato, saliendo en 2003 en libertad provisional. Rudolf Sch. queda absuelto por considerar el tribunal que las declaraciones de Klein a este respecto son contradictorias y poco fiables. No obstante son válidas para la orden de detención contra Sonja.
Las otras tres acusaciones se fundan en los “interrogatorios” a Hermann F. Al explotarle una bomba prevista para una acción de protesta contra la junta militar de Argentina, en 1978, Hermann resultó gravemente herido, siendo necesaria la amputación de ambas piernas y la extracción de los ojos. Sufrió un daño cerebral con posterior epilepsia postraumática. A partir del momento de su ingreso en el hospital y hasta finales de octubre de 1978, quedó bajo vigilancia policial. A excepción de la de sus padres, sólo recibió “visitas” de policías, fiscales y algún juez. Los interrogatorios se iniciaron al día siguiente a la explosión.
Los abogados de Sonja y Christian consideran inaceptable que una orden de detención se base en declaraciones obtenidas bajo circunstancias que vulneran los derechos humanos elementales y la prohibición de métodos de interrogación inadmisibles.
Ahora parece que sólo cabe esperar. El 29 de mayo se desestimó el recurso interpuesto contra la sentencia favorable a la extradición. Una vez que el primer ministro francés firme la orden de extradición, Christian y Sonja podrán ser entregados a las autoridades alemanas.

2009/06/13

Kursbuch

Fue la revista político cultural de mayor difusión y de más prestigio de la oposición extraparlamentaria en la RFA. Fundada en 1965 por el escritor H.M. Enzensberger, nacido en 1929 y muy conocido ya en los años cincuenta debido a su compromiso político y en tanto que autor de calidad y a la vanguardia. La revista publicada con periodicidad trimestral, alcanza tiradas de más de 70.000 ejemplares y funcionó como una especie de órgano teórico general del movimiento. Alrededor de 200 páginas y en formato libro, KURSBUCH era concebida como fáscículos temáticos, como dossier o sede de discusiones a propósito de una cuestión concreta, ya fuese el examen de la situación de las luchas en este o aquel otro pais, o de la discusión de una temática teórica. En el '70 Enzensberger es apartado de la dirección de la revista por K. M. Michel quien a continuación se convertirá en el principal coordinador. Muchos son los intelectuales ya sean alemanes o extranjeros que colaboraron con la revista que continuará discutiendo puntualmente las insurgencias políticas, sociales y culturales en la RFA y en el mundo a lo largo de los años ochenta. Al inicio de los setenta surgen nuevas revistas de discusión teórica. como son PROKLA o KRITIK, en cuyos comités de redacción particpan muchos ex-componentes del SDS o del movimiento del 68, entre los cuales cabe destacar Rudi Dutschke, Bernd Rabehl, Oskar Negt, Ekkehart Kripendorf,...

2009/06/09

Llegará un día tan maravilloso como el de hoy

"Con la ganzúa siempre a mano, ninguna casa ofrecía resistencia. Cogíamos del frigorífico lo que necesitabamos para sobrevivir, y lo demás, ya fuese dinero o joyas, lo dejábamos. En los supermercados robábamos todo lo que nos gustaba. Llevábamos fuera los carritos llenos y volcábamos el botín al interior de nuestras coloreadas furgonetas. Nunca nos acordábamos de pasar por caja... Nadie tenía ganas de estudiar cosas como física, química o derecho. Sabíamos que la física terminaba en la bomba atómica, o algo peor aún. Con la química la única posibilidad es envenenar la agricultura de los campos; si no la industria farmaceútica ofrece resultados todavía más escabrosos; mientras que los juristas por su parte deben recitar el papel que oculta el derecho natural "
En Villa Pánico (Florencia), el próximo día 10 de junio, se presenta el material que Sergio Rossi ha reunido despues de un largo trabajo de traducción, doblaje de documentales realizados en Alemania e incluso la publicación de su polémico proyecto de fin de carrera. Este último es el que lleva por título: “Un día tan maravillos como el de hoy. El movimiento 2 de Junio y la guerrilla urbana en Alemanía Federal 1972/ 1980", en el que cuenta las etapas de un grupo de estudiantes, apréndices, rockers, beats, ocupas, antimilitaristas en el explosivo ambiente contracultural de Berlín Occidental. Todos ellos, protagonistas de experiencias radicales como la de los rebeldes del Hachís, que se oponían con la guerrilla urbana a las detenciones de quienes se fumase un simple porro en la discoteca. De aquí surgen, en este periodo, numerosas siglas que protagonizan un serie de sabotages entre los años 1969 y el 1971, de donde nace el "Movimiento 2 de Junio" que ocupa las portadas de los medios internaciones con el secuestro de Lorenz, lo que permite la liberación de cinco prisioneros políticos. Durante esta acción la policía fue ridiculizada por "un grupo de anarquistas" que consiguió distribuir 30.000 panfletos en los que se explicaba las relaciones entre la mafia política y la editorial del empresario secuestrado. ¡¿Cómo olvidar el posterior atraco al Schokoküsse, en las que se tranquilizaba a los clientes más asustados ofreciéndoles pastelitos de chocolate?!

2009/06/02

Senior Service > biografía de un editor

16 de febrero. G.* se encuentra en Berlín, pronuncia un discurso en la Technische Universität durante el Congreso sobre Vietnam (el momento más destacado, según el movimiento local). Habla como representante de las delegaciones extranjeras, en alemán, y a propósito de Vietnam cita las huelgas de los químicos en Asia. "A todos nos sorprendió que supiera algo de los químicos en Asia", recuerda Günther Amendt representante de la oposición.

16 de febrero. La editorial publica en la colección de bolsillo los escritos de Ho Chi Minh. I. va a al cine a ver Blow up. Alberto Arbasino y Mario Schifano la acompañan. G. llama por teléfono: le pide que organice telegramas de saludo para el congreso berlinés: Moravia, Monica Vitti, el alcalde Reggio Emilia, los nombres de siempre.

11 de abril, hacia el atardecer (...). Pero el 11 de abril no le han disparado a él (Piera se ha confundido), sino a Rudi, mientras iba en bicicleta por Berlín. Un disparo en la cabeza y otro en el cuerpo, diagnóstico reservado, el autor del atentado se llama Bachmann, un pintor de brocha gorda fanático de Hitler. Las campañas llevadas a cabo durante meses por la prensa "burguesa" han dado su fruto, los estudiantes militantes se manifiestan contra los periódicos de Springer. Enfrentamientos con la policía.

12 de abril. Milán. Filippini recuerda que ese día G. cogía un cartel publicitario de la editorial Einaudi, le dio la vuelta y escribió en él con un rotulador "Berlín, 11 de abril, han disparado a Rudi Dutschke, ¡el fascismo no pasará!". Lo cuelga fuera de la librería en vía Manzoni. (La editorial está a punto de publicar un libro sobre la rebelión de los estudiantes alemanes en el que ha colaborado Dutschke.) Rudi está muy grave. En Milán también se organizan reuniones para decidir qué hacer. En una de ellas, un listo toma la palabra y plantea si no sería conveniente esperar a que Rudi muera para manifestarse, tendrá más impacto. Cuentan que G. casi se lo carga.

13 de abril. Un grupo de estudiantes extraparlamentarios, en su mayoría filochinos, se congrega delante del consulado alemán y la emprenden contra la cercana sede de Il Corriere della Sera. Lo consideran un homólogo de la empresa de Springer. Tiran piedras contra las ventanas. A mi padre, que se ha acercado a ver, lo denuncian como organizador de la manifstación: satisfacción y ataques de la prensa más facciosa; luego absolución por no haber cometido el hecho. Dutschke no muere.

16 de abril. G. casi todo el día en la oficina, muy cariñoso. I. y él llaman a Hans, que ha preparado una carta abierta contra Axel Springer. "Demasiado suave", sostiene mi padre.

1 de mayo. G. participa en la manifestación de Berlín, lo sé porque hay fotos de archivo en los periódicos. Lo señalan también nuestros servicios secretos, en contacto con los alemanes. Advierten que es un individuo peligroso con "frenética personalidad de instigador". Desde Alemania le dan las gracias.

18 de septiembre. (...) Feria del Libro de Francfort diferente a todas las demás, la ciudad completamente militarizada. G. sereno con I. ("Ya es algo.") Durante la feria de 1967, a G. le habían visto protestando delante del consulado griego de color rojo intenso (lo dicen los periódicos). Este año, encabezando una desaparecida delegación de editores, se presenta en casa del alcalde para denunciar la represión policial. I. es expulsada del mejor hotel de la ciudad por haber recibido en el vestíbulo al líder de los estudiantes. De entonces data su amistad con Klaus Wagenbach y con Dominique y Cristian Bourgois, pertenecientes a una nueva generación de editores europeos.

Noche del 11 de noviembre: Confusión en la estación central de Milán, Rudi "el Rojo" ha llegado acompañado de su familia. Le recibe G. Demasiados fotógrafos, algunos empujones que obligan intervenir a la policía, partida del Citroën a toda velocidad y protestas de "ciudadanos indignados" por la escolta de las fuerzas del orden. Rudi viene a Milán a pasar la convalecencia, necesita cuidados. Se le considera persona non grata en media Europa, y en su casa, en Alemania, el clima es insoportable. Al principio se aloja en nuestra casa.
*G.: es la inicial de Giangiacomo Feltrinelli, y así es como lo escribe su hijo Carlo, autor de su biografía, editada en castellano por Tusquets

El Mescalero de Göttingen

Peter Brückner, profesor de psicología. Fue apartado temporalmente de la universidad, de 1970 hasta 1975, por dar cobijo durante tres días a Ulrike Meinhof. Fue uno de los 49 profesores universitarios que, en 1977, se solidarizaron con el Consejo de Estudiantes de la Universidad de Göttingen, cuya revista fue clausurada y el propio Consejo disuelto, por publicar un pequeño artículo firmado por "Un mescalero de Gottingen" en el cual se comentaba en tono positivo el atentado contra el fiscal general Buback. Los 49 profesores, en un intento de salvar la libertad de expresión y de crear una base de discusión, aun no estando de acuerdo con el contenido del artículo, se atrevieron a apoyar su reproducción en una publicación. La caza de brujas que se inició en la universidad dio lugar a que se obligase a firmar a todos los profesores de Baja Sajonia, donde Brückner daba clases, una declaración de fidelidad al Estado. De los 13 profesores de Baja Sajonia que habían apoyado la publicación, sólo Brückner se negó a firmar la declaración, lo que condujo a que fuera apartado definitivamente de la docencia universitaria.

2009/05/22

La importancia de las mujeres

Sean cuales sean las subdivisiones posibles, ya sea entre los miembros fundadores, que entre los miembros de la RAF que aseguran la continuidad de 1970 a 1972, o incluso entre los miembros de la RAF que han desempeñado un rol de primer plano y habiendo sido condenados a fuertes penas de prisión, la proporción de 50% de mujeres es siempre una constante. Los autores de los Analysen zum Terrorismus, que han escogido considerar los datos que conciernen a las características sociológicas de los "terroristas" alemanes en su conjunto, sin hacer distinción entre los diferentes grupos y las diferentes épocas, estiman que el 33% de los "terroristas" de Alemania Occidental son mujeres.

Sin embargo, la RAF nunca ha realizado acciones contra objetivos que pudieran simbolizar la dominación sobre las mujeres y ningun texto de la RAF evoca esta cuestión. Para la RAF, la alienación de las mujeres no es nada específico, no es más que una expresión de la alienación general de los individuos en el sistema imperialista. En la ilegalidad, que ellos definen como el único "territorio liberado" al interior de las metrópolis, ellos estiman haber resuelto esta contradicción hombre/ mujer. "Esto nunca ha sido un tema de discusión en la RAF (...) Únicamente es la cuestión militar la que nos interesaba. Las mujeres en la RAF tenían el mismo rol que los hombres, se daba por descontado y nunca se ha discutido. Para hacer uso de la violencia, había que superar su miedo y esto era igual de duro para los hombres que para las mujeres", según declaraba Astrid Proll.

Algunas de las mujeres de las RAF han tenido hijos antes de dar el salto a la guerrilla urbana y los medios de comunicación no han faltado a la hora de subrayar lo mala madres que eran, presentando este hecho como una característica de las mujeres "terroristas", de igual manera que representaban para Lombroso* una característica de las mujeres criminales. Los hombres de la RAF que han abandonado a sus hijos antes de implicarse en la lucha armada nunca han sido atacados a este respecto. Las mujeres de la RAF que así lo han hecho, no han tenido en consideración el rol específico que se les asigna a las mujeres en la sociedad. A partir del momento en que deciden "no continuar viviendo tranquilamente con su vida privada" y de situar "el devenir general" antes que el "círculo individual", esta dimensión de madre pasaba a un segundo plano.

Son las mujeres quienes, en el movimiento estudiantil alemán, habían desarrollado proyectos de escuelas infantiles anti-autoritarias. La acogida global de los niños en el seno de las comunidades de habitat y de trabajo, de los colectivos en lucha, estaba a la orden del día. Katarina Hammerschmidt, militante de la RAF y madre de un niño, había sido en Berlín una de las iniciadoras del movimiento de los Kinderläden. En este contexto, los niños dejan de aparecer como dependientes de las responsabilidades eclusivas de sus padres, los militantes de la RAF, rechazando dejarse determinar por las "condiciones objetivas", se comportaban como si el problema de la acogida de los niños por el movimiento, en sentido laxo, se diese por supuesto.

(...)

La presencia de las mujeres en la RAF es muy reseñable no sólo en su aspecto cuantitativo, sino que sobre todo por la posición que ocupaban las mujeres en el seno de la organización y que es lo que les hace tan singulares. Las militantes de la RAF han sabido superar el marco de las relaciones tradicionales entre mujeres y hombres al interior mismo de la organización Esta situación no es genralizable, incluso solo en Europa, ni tan siquiera en el caso de la extrema izquierda legal.


*El criminólogo Cesare Lombroso, en su libro La dona delinquente: la prostituta e la dona normale, explica por medio de la psicología de la mujer y por su "instinto maternal" la excepcional participación de las mujeres en estos crímenes de sangre. Para él, la falta de "instinto maternal" siempre va en correlación con el "instinto criminal". Esta concepción ha sido generalmente retomada por los criminólogos de final del XIX y principios del XX. Se han visto reaparecer estas concepciones en ciertos artículos concernientes a la RAF.

2009/05/20

Guerra psicológica contra las mujeres

Discusión celebrada en la Rote Fabrik de Zurich, en 1997

-Christine Kuby: la guerra psicológica llevada a cabo contra las mujeres se hizo mucho más dura hacia la mitad de los años Setenta, cuando muchas de las compañeras estaban en busca y captura. El Estado veía una particular amenaza en el hecho que las mujeres se armasen, porque esto significaba infringir en diferentes facetas los roles pre-establecidos, rompiendo no solo con el monopolio estatal de la fuerza, sino que además con la imagen del rol de los hombres. Al inicio, las mujeres militantes eran representadas como mero accesorio, como oprimidas o como compañeras. La representación de la relación entre Gudrun, Ulrike y Andreas constituye un claro ejemplo. Puedo leer un par de citas recogidas en 1979 durante mi proceso. (...)

...he aquí [también] un ejemplo proveniente de "Kriminalistik" de julio de 1976: "las menstruaciones son prácticamente el problema más importante. En Alemanía Occidental, al final de 1958, eran 12.448.000 mujeres en una edad comprendida entre los catorce y los cuarenta y cinco. Si se restan los números de embarazos y se multiplica, con cautela, el número de las "debilidades femeninas" en vez de por trece solo por seis, se obtienen en el curso del año 75 millones de fases de riesgo. La vida de una nación está llena de posibilidades de crisis que nosotros, en su mayoría, ni tan siquiera podemos llegar a imaginar. Si la mujer revolucionaria asume el rol de fermento, o si cualquier mujer superdotada es empujada por una conciencia disfuncional en el desempeño de un cargo importante, por muchas y diversas razones y en periodos convulsos, esta mujer representa una excepcional amenaza para el sistema".

En este contexto podemos introducir aquí un comunicado del jefe de la BKA, Herold, y difundido por el Spiegel, según el cual las mujeres de la RAF regulaban entre ellas los periodos de la menstruación gracias a la píldora. Esto ya vendría siendo verificado mediante el examen de las compresas encontradas en sus "guaridas". Ahora os reís todos: es cierto que hoy parece algo divertido, pero es así que se construía esa imagen, por una máquina de combate mistificadora de todo lo que para nosotras era importante.

Mujeres entre la lucha armada y el movimiento

Discusión celebrada en la Rote Fabrik de Zurich en 1997

- Gabriele Rollnik: Yo me he formado políticamente siendo estudiante, al interior del movimiento estudiantil. En 1970 he dejado la ciudad de Bochum para ir a Berlín a la Universidad Libre, que era un lugar de debates políticos. De 1970 a 1973 he militado en diferentes grupos. En 1973, en el centro socialista de Berlín, he participado a la fundación de un grupo de mujeres. Hemos intentado retomar y desarrollar los discursos y las acciones del movimiento de las mujeres del 68; queríamos hacer política de forma autónoma e independiente. Como resultado de esto han nacido los Kinderläden y en nuestras pancartas incluíamos el slogan de lucha contra el artículo 218. He dejado los estudios y me he metido a la AEG Telefunken, una fábrica de electrónica. Hemos intentado movilizar a las mujeres que trabajaban en la cadena y con ellas hemos intendao acciones de sabotaje en la fábrica. Al mismo tiempo, estaba en discusión con grupos de mujeres de Frankfurt, que querían movilizar a las dependientas de las grandes oficinas. También en esa época estaba en contacto con militantes del Movimiento 2 de Junio. Se acababan de reorganizar con el claro objetivo de realizar una acción de liberación de prisioneros. Ya por aquel entonces tenía la impresión de que nuestro trabajo de organización en la fábrica no tomaba en consideración el abismo existente entre los movimientos de estudiantes y los de los trabajadores,y que no podríamos construir un vínculo entre la vida en familia de los pequeños núcleos de trabajadores y nuestras experiencias políticas en las comunas. Así es como he entrado a formar parte del Movimiento 2 de Junio y he participado en el secuestro de del exponente político de la CDU, Peter Lorenz. Hemos liberado cinco prisioneros, que han sido llevados en avión hasta Yemen del Sur. Sin embargo, un par de meses más tarde hemos sido apresados. 1975 y 1976 los he pasado en la cárcel y despues me he fugado con dos compañeros del Movimiento 2 de Junio y una compañera de la RAF. Entre los cuatro, en los dos años que siguieron, hemos intentado construir una nueva estructura e intentado crecer para reencontrar nuestra capacidad de acción armada clandestina. Al mismo tiempo, queríamos encontrarnos con otros grupos armados, con la RAF, la RZ, y desarrollar junto a ellos una política común, cosa que en ese momento no conseguimos hacer. Una acción de expropiación nos puso de nuevo en grado de realizar acciones. Disfrazados de abogados, hemos conseguido liberar a Tilll Meier de la cárcel de Moabit. Pero en junio de 1978, en Bulgaria, un escuadrón de la BKA nos arrestó trasladándonos hasta la República Federal. He sido condenada a quince años de reclusión, que he pasado completamente en aislamiento o en pequeños grupos, cuanto más formados por tres prisioneros políticos.

2009/05/17

Sin la mujer, no hay revolución

Ya en la primavera de 1968 están activos en la República Federal grupos de mujeres que trabajan específicamente sobre la propia condición de opresión y explotación, sobre la crítica radical a los roles familiares y sociales, sobre la desigualdad entre los sexos. Muchas veces la investigación práctica y teórica de estos grupos se entrelaza con la experiencia de las comunas y de la educación antiautoritaria. Es más concretamente en Berlín, la ciudad más a la vanguardia en el terreno de la contra-cultura, donde opera la Aktionsrat zur Befreiung der Frauen, asociación compuesta unicamente por mujeres pertencientes también al SDS berlinés, y constituida desde los primeros meses del año. Y será este grupo el que origine el conflicto durante un congreso de delegados del SDS en septiembre y luego en noviembre de 1968. Era inaceptable la exclusión casí total de las mujeres en la reunión de la organización. Como tampoco se podía tolerar la relación de subordinación en que se encontraban en las demás actividades del SDS. Durante el congreso de septiembre, la portavoz del Aktionsrat, Helke Sander, expuso una larga resolución en la que se denunciaba la marginación de las mujeres en las estructuras y en el trabajo del SDS, así como el carácter tradicional, patriarcal y jerárquico de las relaciones privadas con los compañeros. La intervención dejó totalmente indiferente al público masculino de la asamablea. Fue entonces que algunas mujeres reaccionaron lanzando tomates contra la mesa de la presidencia. Esta acción tuvo resonancia incluso en prensa, y significa el inicio de un movimiento feminista autónomo que se reúne y discute por separado. En seguida despues del congreso de septiembre se fundan en diferentes ciudades los Weiberräte (consejos de mujeres), los cuales retoman la polémica contra el machismo de la organización durante el congreso de noviembre, el cual elegirá en su directiva federal únicamente a una mujer, la portavoz del Weiberrat de Frankfurt, Monika Steffen.
La protesta de las mujeres durante el otoño del '68 ha sido considerada posteriormente el acta fundacional del movimiento feminista alemán. Ciertamente asestó un golpe definitivo a la ya precaría hegemonía del SDS sobre el movimiento estduiantil y sobre el área de oposición extraparlamentaria.

La crisis de 1966-67

Entre 1966 y 1967 la República federal sufrió una fuerte recesión. Fue mucho más sentida, en cuanto que interrumpía la expansión continua que había acompañado los años de la reconstrucción y del milagro económico de Konrad Adenauer y Ludwig Erdhart. La tasa de desarrollo del producto interior bruto que en 1964 alcanza un 6,7% y en 1965 un 5,6% disminuye en 1966 a 2,9% hasta tocar fondo en 1967 con -0,2%.
La crisis golpea sobre todo a sectores clave de la industria tradicional, tanto del carbón como de la siderurgía, al tiempo que la desocupación reaparece en escena.
El SPD forma gobierno en 1966 comprometiéndose con una política impositiva de apoyo a la economía privada, y una política de intervención pública más centralizada, una racionalización económica y una contención de la conflictividad social que el frente conservador difícilmente podía haber gestionado sin aliados.

2009/04/14

Hambre, huelgas, huelgas de hambre.

Artículo de Manuel Sacristán incluido en Mientras Tanto nº8 y recogido en el libro Pacifismo, ecología y política alternativa.
No sería fácil levantar una lista de todas las listas de huelgas de hambre sostenidas en Europa occidental, desde la que acabó con la vida de Holger Meins en 1974 hasta las de Debus y los militantes irlandeses -también mortales- en esta primavera.
(...)
Para decir que la muerte de Sigurd Debus no es más que el resultado de la deseperación del pequeño burgués radical a la vista de su aislamiento, o que las huelgas de hambre andaluzas son sólo un espectáculo, hay que estar muy seguro de que seguimos viviendo en circunstancias "normales".
(...)
En casos sueltos y muy particulares -de individuos o de sectas- es posible que la huelga de hambre dé testimonio sólo de que su aislado actor y víctima no puede soportar ya este mundo. Pero cuando los que se ponen en huelga de hambre son muchos y lo hacen sin demasiada decoración ideológica, y, sobre todo, cuando el hecho se extiende entonces la incapacidad de soportar la situación es algo que rebasa todo intento de explicación por psicopatología. Por eso hay que reconocer que tiene buen instinto Eduardo Saborido* al preferir creer, para quedarse tranquilo, que los huelgistas de hambre andaluces son unos cuentistas. Pero es poco verosimil que lo sean. Más se puede creer que una conducta de lucha tan radical y tan impotente está señalando la profundidad de la presente larga crisis, su caracter extraordinario y la insuficiencia de las sensatas estrategias sindicales realistas pensadas en los buenos tiempos del Seiscientos.

*Eduardo Saborido era, por entonces, el principal dirigente andaluz de CC.OO. que no veía más que un "show" en la huelga de hambre de los 500 vecinos de Marinaleda. Sus mismos compañeros del Sindicato Obrero del Campo le desautorizaron sosteniendo que "la solución de los problemas del campo admite distintas estrategias sindicales, y la huelga de hambre es válida, como lo son las de este sindicato". En 1983, Eduardo Saborido imputado en el "proceso 1.001" dimitió de su cargo por la radicalización (!) de su sindicato y por la política a tumba abierta (!) que venía siguiendo CC.OO.

El Gobierno de Bonn no se siente culpable de la muerte de Debus



El Gobierno federal alemán no se siente responsable de la muerte del terrorista Sigurd Debus, fallecido a consecuencia de una huelga de hambre, ni tampoco ve ninguna culpa de otros organismos estatales, declaró el ministro federal de Justicia, el socialdemócrata Juergen Schmude (SPD), a la revista Quick. Schmude fue muy criticado por su carta de respuesta a la organización humanitaria Amnistía Internacional, en la que apuntaba la posibilidad de mejorar las condiciones de encarcelamiento de los presos por terrorismo. En su entrevista con Quick, Schmude dice que « desgraciadamente, Debus llevó tan lejos su huelga de hambre, que al final ya no se podía hacer nada».El ministro declara que en esa situación, «la última decisión corresponde a los médicos. El legislador sólo puede ofrecer un marco legal. Cuando existe peligro agudo de muerte, la alimentación forzada es un deber, porque la vida tiene prioridad sobre otros criterios. La dificultad grave está en calcular el momento en que la vida corre peligro ».
Schmude se manifiesta contrario a aplicar en la RFA la normativa británica, respeta la voluntad de los presos en huelga de hambre hasta dejarlos morir, «nosotros queremos evitar que se deje morir a los presos conscientemente. Si se va tan lejos, no hay ningún freno. El Estado tiene que intervenir y tirar del freno».
El ministro dice que no prometió suavizar las condiciones de encarcelamiento, sino que apuntó la posibilidad de cambios, una vez acabada la huelga de hambre, lo que corresponde a la administración de Justicia de cada Estado (land), que «se orientará según las circunstancias de cada caso individual».
Schmude rechaza la exigencia de los presos de reunirse en grupos de quince personas de ideología afín, porque «el ríesgo para la seguridad sería demasiado grande», pero dice que «se pueden encontrar medios y vías para reunir a varios, de forma que ninguno esté completamente solo. Para eso no se habría necesitado una huelga de hambre».
Recientemente, un periodista visitó la prisión de Berlín-Moabit, donde se encuentra la discutida «galería de alta seguridad» para presos por delitos de terrorismo.
El periodista describió en la radio sus impresiones, «un hombre está sentado ante cuarenta pantallas, rodeado de luces rojas, de botones y teléfonos. La mayoría de las pantallas muestran pasillos con aspecto de catacumba y numerosas puertas. En otra pantalla se ve una habitación con una mesa de pimpón y aparatos para hacer gimnasia. Una de las numerosas cámaras enfoca a cuatro hombres en el patio, donde dos pasean despacio y otros dos corren y rebasan repetidas veces a los que pasean. Al fondo se ve una torre de control».
Visión lúgubre
El periodista comenta que «la primera impresión del visitante evoca espontáneamente la lúgubre visión de George Orwell en 1984». La galería de alta seguridad en la vieja prisión de Berlín-Moabit se inauguró en enero de 1980 y costó 250 millones de pesetas. Hay sitio en esa galería para veintisiete presos. La decisión de construir esa galería de alta seguridad se tomó después de dos espectaculares fugas de presos.
El proyecto fue muy criticado. Simpatizantes de los presos hablaron de «muerte blanca» en las celdas, con controles ópticos y acústicos que lo registran todo. La derecha habló de una «cárcel de cinco estrellas».
La galería de alta seguridad tiene siete departamentos separados con celdas integradas, hay un módulo de hasta siete celdas y otro de sólo dos. Cada departamento separado está conectado con sus celdas en una sala común. Actualmente, en Moabit hay tres grupos de presos por terrorismo: un grupo de cinco hombres y dos grupos de cuatro y tres mujeres.
Los hombres son miembros del Movimiento Dos de Junio, de la llamada «segunda generación terrorista», que tomó el nombre en recuerdo de la fecha de la muerte del estudiante Benno Ohnesorg, el 2 de junio de 1967, en una manifestación contra el difunto sha de Persia. Esa fecha está considerada clave en el movimiento estudiantil alemán.
En Moabit el día comienza a las seis de la mañana con un control rutinario de celdas. De siete a 7.30 se sirve el desayuno con un carrito que recorre las celdas. Después, cada grupo tiene una hora de salida al patio de la cárcel. Sigue la asistencia a procesos de los presos o la hora de visitas privadas o de los abogados.
Las visitas de los abogados, que no son controlados, se realizan con un cristal de por medio para evitar todo contacto. Con las visitas privadas puede haber contacto, dar la mano o besarse, pero en presencia de un policía y un funcionario de prisiones, y después sigue un registro de los presos.
A las doce se reparte la comida normal y después se abren las celdas de cada grupo hasta las diez de la noche. A las tres de la tarde se sirve una cena fría, que suelen tomar más tarde en grupo. Los presos ven la televisión, escuchan la radio o leen hasta las diez de la noche. Cada dos semanas hay un registro intensivo de las celdas y cada dos meses se saca todo y se hace un control exhaustivo.

La huelga de hambre de Sigurd Debus

Sigurd Debus no fue militante de la RAF, sino que de otro grupo armado clandestino. Fue arrestado en 1974, en 1981 participaba en una huelga de hambre junto a los detenidos de la RAF luchando contra la política de aislamiento en las cárceles. Aunque muerto unos días antes, el Estado no publicó la noticia sobre su fallecimiento hasta el 16 de abril de 1981, el día en que daba fin la huelga de hambre. Su abogado escribió: "todos los indicios apuntan a que ha sido la alimentación forzosa en el hospital de la cárcel de instrucción de Hamburgo la causa de la muerte de Sigurd Debus". La burguesía quería hacer creer por medio de la manipulación de la fecha de la muerte que los detenidos habían terminado con la huelga de hambre con motivo de la muerte de Sigurd, y no por las promesas hechas por parte del Estado de abolir el aislamiento. Por su parte, el Estado no cumplió con sus promesas. La investigación sobre la muerte de Sigurd no ha ofrecido resultado alguno, ya que ha desaparecido una parte de los documentos en el hospital mismo. Los médicos y los agentes implicados en su muerte han mantenido su puesto de trabajo. Para muchos compañeros que habían apoyado la huelga de hambre, Sigurd debía morir porque era su deseo luchar junto a los detenidos de la RAF.

2009/04/12

Perché il fuoco non muore

"...La reconstrucción de aquellos años es un trabajo aún por hacer, contra la falsificación y el uso de la historia realizado por el sistema dominante" Primo Moroni 1997.
Esta es la frase que han elegido los compañeros del COX18 para presentar unas jornadas que llevan por título: Porque el fuego no muere. Exposición sobre los militantes de la RAF muertos en las cárceles alemanas. Durante estas jornadas que corren a cargo de Paolo Neri, han participado Langenfeld y Peter Chotjewitz, y además se ha proyectado un corto de Holger Meins (12 Mal) y un documental de Meinhof (Bambule).

2009/04/10

Kommune 1, 2 y los Rebeldes del hachís

Die Kommune 1 oder K1 war die erste politisch motivierte wohngemeinschaft in Deutschland. Sie wurde am 1 de enero de 1967 in Berlin gegründet und löste sich im Noviembre 1968 endgültig auf. Die Kommune 1 entstand als Gegenreaktion auf den Zeitgeist der deutschen 60er-Jahre, in der sehr konservative Moralvorstellungen herrschten, insbesondere bzgl. der geschlechterrolle sowie der Sexualmoral. ...¡Dios! como impone este idioma. Podría afirmar rotundamente que se afirman grandes sucesos y simplemente se describe a unos deustch trastornaten, variante alemana del disperso mundo de las guerrillas culturales, que se divirtieron tanto como nuestros amigos los provos y los indiani.
1. La cocina creativa de la Kommune 1: El atentado del flan
Uwe Johnson: "Proclamaron la revolución de la vida cotidiana: la familia nuclear burguesa debía ser reemplazada por lo colectivo."
Un día el Ejército de Salvación se encontró en apuros cuando cantaban su serenata en la calle Kurfürstendamm de Berlín. ¿Qué coño pasa? ¿Por qué nos molestan? se preguntaron. La polizei confundiólos con miembros de la comuna. Con la táctica de jugar a "la liebre y el erizo" aprovechaban cualquier ocasión, sin recurrir a la violencia física, para provocar a las fuerzas del orden y ridiculizarlas. Los activistas de la K1 dominaron a la perfección la táctica del desvelamiento de estructuras autoritarias. Sus acciones provocaban reacciones indiscriminadas por parte de la policía, de la que tampoco se salvaban los ciudadanos-espectadores. Métodos y usanzas estos que coinciden con la de los yippies, que utilizaban la provocación mediante los happenings políticos agresivos.
No obstante las coincidencias van más allá de los métodos. Teufe V Langhans publicó Klau mich (róbame) idéntico título al del insigne yippie Abbie Hofman: Steal this book (roba este libro).
Numerosas acciones de la K1 poseían ciertas reminiscencias que aludían directamente a la espontaneidad dadaísta. "No se exagera afirmando que las formas de acción específicamente antiautoritarias adquirieron carácter masivo justo en el momento en que la Sozialistische Deutsche Studentenbund (SDS [Alianza de Estudiantes Socialistas Alernanes) se fusionó con una línea que históricamente se remontaba al dadaísmo berlinés".
La opinión pública, como siempre, no vio más allá de la norma y centró sus morbosos focos y sus mezquinos plumillas en el llamamiento a la "promiscuidad" de la comuna.
2. ¿Quiere ser usted un Provo? Fórmese con nosotros.
Como "Comité provisional para la preparación de la autoorganización estudiantil", la K1 reventó -provistos de chapas del Chairman Mao- una asamblea de 6.000 estudiantes del ASTA (parlamento estudiantil) de la Universidad Libre de Berlín. Distribuyeron una sensata octavilla "acerca de la idiotez de los especialistas", invitando a los asistentes a abandonar la universidad, a trabajar y a comprar con el sueldo una casa para convertirla en comuna. Lugar este donde practicar el amor libre y organizar cursos para la formación de un partido. El plan perfecto. El objetivo era formar auténticos provos alemanes que se desplegarían por toda la sociedad e iniciarían acciones perturbadoras.
Motivado por el deseo de un cambio radical el movimiento antiautoritario -la K1 era uno de sus productos- quería sacudir los cimientos petrificados de la sociedad alemana. Su potencial revolucionario brotó al considerar que lo individual y lo social eran igual de importantes a nivel político y que, por tanto, no podían ser contemplados por separado. La transformación propia no debería ser vista como un asunto personal, como hasta entonces, sino como aportación a un cambio radical de la sociedad.
3. Un tipo se fuma un porro en una foto del Spiegel. El juicio de los que juzgan.
Los medios de comunicación convirtieron la experiencia de la K1 en una central de espantaciudadanos. Los prejuicios contra generaciones de pisos compartidos estuvieron marcados por esta imagen deformada, a pesar de que el verdadero día a día de la K1 en realidad había sido bastante pequeñoburgués. Las fotos de Uschi Obermaier fumando un porro se vendieron a las revistas de información Stern y Spiegel. Un trabajo pactado. La campaña de difamación por parte de los periódicos del magnate Springer consiguió convertir a los K1 en peligrosos enemigos del Estado. Su criminalización mediática alejó a mucha gente de su entorno. Pero los miembros de la K1 que se sentaban en el banquillo entendieron las vistas en la audiencia como una amable oferta por parte del Estado. A su disposición tenían un escenario para nuevos happenings. Desvelaron al procedimiento judicial como ritual del poder.
En marzo de 1968, un reportero old fashioned del Spiegel se lamentaba en un artículo del aspecto de Teufel. Según el articulista la elegancia de Teufel suponía "la deshonra total de la manera de vestir occidental". De este proceso procede la legendaria frase que Teufel dijo acerca de la orden de levantarse ante el tribunal: "Bueno, si eso ayuda a encontrar la verdad". Cuando se le pidió a Teufel someterse a un dictamen psiquiátrico, él manifestó no tener ningún inconveniente en hacerlo, siempre y cuando el juez y el fiscal se sometiesen también a tal reconocimiento.
4. Las mujeres (die frauen)
Gretchen Dutschke-Klotz afirmó tajantemente: los hombres de la K1 "parecían tener principalmente un objetivo, el de convertir a las mujeres en sus objetos sexuales comunes". Frases como "A mí qué me importa la guerra de Vietnam; yo tengo que solucionar mis dificultades para llegar al orgasmo", apoyaban el razonamiento. La práctica social cotidiana de la K1 estaba marcada por influencias sexistas-patriarcales. No obstante, fue paradójicamente esta insistencia en el factor subjetivo la que contribuyó luego a preparar el terreno para el cuestionamiento de este patriarcalismo.
5. "A mí qué me importa la guerra de Vietnam; yo tengo que solucionar mis dificultades para llegar al orgasmo"
La Comuna 1 fue el símbolo de una fase del movimiento antiautoritario en cuyo centro se encontraban los procesos de aprendizaje permanente, pero también los esfuerzos por cambiarse a sí mismo. Es posible que sus formas ritualizadas de acción hayan entrado en la "pendiente irresistible de los procesos de valorización que se autoalimentan" y que Teufel, Langhans y compañía se hayan realmente convertido en "provocadores mentalmente entrenados de la sociedad mediática capitalista" y en "sus suministradores dependientes". A pesar de todo, favorecieron el desarrollo de la acción espontánea, la iniciativa colectiva y la autoorganización de cara la emancipación del aquello que se llamaba "sujeto histórico". La comuna se oponía al poder del Estado con creatividad; a las armas, con la movilidad; a la brutalidad, con la pasión; a las porras, con el lenguaje.
La K 1 marcó la imagen social del 68. Las diferencias ideológicas cada vez más acusadas acabaron en 1967 con la exclusión de la K 1 de la SDS . Se les acusó de "falsa espontaneidad", de "sobrevaloración" y de "huida de la realidad". A despecho de todas las diferencias, la K1 continuó con sus acciones, en parte apoyadas por miembros de la SDS. Según dicen, el proyecto K1 fracasó finalmente por sus contradicciones internas.
6. K2 und Zentralrat der umherschweifenden Haschrebellen.
La Kommune 2 (K2), una escisión de la K1, fue fundada por Jan Carl Raspe, el hombre de la Baader-Meinhof, y conocida también como comuna política, Heike Brandt y otras como respuesta al narcisismo, al culto de los ídolos y a la instrumentalización de algunos compañeros proletarios por parte de miembros de la K1. La K2 intentaba llevar a la práctica la reivindicación volterética de Rudi Dutschke de "revolucionar a los revolucionarios" como "condición previa a la de revolucionar a las masas", una árida exigencia que la K1 no pudo o no quiso cumplir.

Hablando de los problemas cotidianos, la Comuna 2 tenía que luchar con el problema de los trabajos de casa ( "En casa reinaba de manera periódica un caos improductivo. Todo estaba sucio. Por ejemplo, uno no tenía ganas de bañarse porque el baño apestaba cuando había diseminadas por allí miles de toallas sucias") . No obstante la educación de los pequeños provos alemanes no era descuidada. Al parecer, a los miembros de la comuna les gustaban (xxx), sobre todo, según parece, a Raspe. Habría que entrevistar a esos niños y niñas nacidos en la comuna para enterarnos cómo la vivieron y sobrevivieron. Quizá vivieron allí poco tiempo para que dejara en ellos influencias duraderas. Con las finanzas de la economía doméstica común tampoco había dificultades; los miembros eran poco exigentes en cuanto a bienes y placeres materiales.

"El proceso revolucionador del individuo burgués" fue el título de su manual de vida cotidiana. Afirman los críticos de la comuna que estos jóvenes "nacidos en el seno de la burguesía" querían hacerse revolucionarios auténticos por la vía de la comuna. El hecho de no conseguirlo es la verdadera causa del tan evocado fracaso, de la frustración. "El privilegio de pasar dos años sin tener que trabajar" pudiendo dedicarse exclusivamente al "proceso revolucionador del individuo burgués" no produjo ningún éxito. Ellos lo saben y les remuerde la conciencia."Nos hemos divertido poniendo orden a nuestra vida (particular)", se afirma con amargura en una ocasión. ¿Cuál fue el "efecto de esta fase que duró varios meses"? Sólo un "completo entumecimiento, apatía que ha producido horribles frustraciones por todas partes".

Había que buscar una causa de este fracaso, y la encontraron: para llevar a cabo el proceso revolucionador los intelectuales necesitan del proletariado, pero el proletariado no colaboró. Para la fase siguiente se preveía la creación de grupos "que se pondrían en contacto con la clase obrera". Sabemos que de esto no salió nada. Apatía fue su consecuencia... o desesperación. A Raspe le llevó a Baader y a Stammheim. (Klaus Menherte dixit en "La rebelión de la juventud"). Pues eso.

Mucho antes de que el ciudadano berlinés observara detenidamente aquella humareda que según había reconsiderado varias veces no era contaminación y el olor era ciertamente característico, mucho antes de eso, se encontró que su mano agarraba una octavilla. En ella rezaba algo ininteligible para aquel señor berlinés. "Luchamos por poder decidir libremente sobre nuestros cuerpos y formas de vida. Uníos a esta lucha. Formad cuadros militantes en los pueblos y las metrópolis. Cagaos en esta sociedad de seniles precoces y de tabúes. Convertíos en salvajes y haced cosas guapas".

Se trataba de el mismísimo "Consejo Central de los rebeldes nómadas del hachís" ("Zentralrat der umherschweifenden Haschrebellen"). Este seudónimo se concibió como parodia de los grupos políticos de estudiantes. Los rebeldes del hachis se pronunciaron en favor de una política militante y de la infracción masiva de la existente ley de estupefacientes. Organizaron en el Tiergarten, un céntrico parque berlínés, varias smoke-ins (fumadas colectivas), ayudaron a buscar abogados defensores de fumetas y reivindicaron la legalización de las drogas.
De este entorno provenía también una parte del grupo Bewegung 2. Juni (Movimiento 2 de junio) que, a diferencia de la RAF, mantuvo reminiscencias de las formas antiautoritarias de acción, incluso en el secuestro del político de la CDU, Peter Lorenz, o en atracos a bancos. En 1975 repartieron dulces de chocolate, llamados "besitos de chocolate", entre los asustados clientes de dos bancos.

Aunque buena parte de las ideas políticas de todos estos grupos del movimiento antiautoritario podrían considerarse fracasadas, "en un sentido subversivo, de cambio de las formas de vida social, consiguieron un éxito que nunca habían esperado y que perdura hasta hoy".

2009/03/31

«RAF: Facción del Ejército Rojo» y 2


Los muchos años que Uli Edel lleva refugiado profesionalmente en la televisión le han convertido en un realizador del montón, que nada tiene que ver ya con quien llevó a la pantalla grande “Yo, Cristina F.” o “Última salida: Brooklyn”. Aquel espíritu trasgresor y provocativo de sus comienzos ha dado paso a una dinámica artificiosa y a una espectacularidad vacía, puestas en “RAF: Facción del Ejército Rojo” al servicio del productor Bernd Eichinger, un viejo zorro que sabe explotar las zonas oscuras de la historia reciente alemana. Esta película sobre la Baader-Meinhof sólo puede convencer a las nuevas generaciones que no vivieron los acontecimientos narrados, o al público desinformado en general. No se presta a ningún análisis interpretativo, ya que se limita a ofrecer datos objetivos fuera de todo enfoque, en una aséptica sucesión de viñetas animadas. Esa falta de posicionamiento ideológico persigue la polémica fácil, al no contentar a ninguna de las partes implicadas.

La única y decisiva subjetividad que maneja “RAF: Facción del Ejército Rojo” es la relativa a la recreación de los personajes reales, convertidos en una burda caricatura de los mismos, a la manera de los controvertidos retratos de famosos llevados a cabo por Oliver Stone. De esta forma es muy difícil tomarse en serio a Andreas Baader, Ulrike Meinhof y el resto de sus compañeros, sometidos todos ellos a la desfiguración de los estereotipos de los años 60 y 70, como si las protestas estudiantiles y la actitud del rock fueran, en términos generacionales, exactamente la misma cosa. En consecuencia, la guerrilla urbana aparece reducida a las aventuras de un grupo de burguesitos jugando a la revolución, que, cuando no consiguen sus objetivos o lo que ellos quieren, se suicidan. Y, digo esto, porque Uli Edel se lava las manos en todo lo concerniente al proceso de Stammheim y su cierre en falso, sin aclarar mínimamente los crímenes de Estado.